ALEJANDRO LEYTÓN

Alejandro Leytón: “El presidente me vio y me preguntó varias veces sobre la experiencia que teníamos”


Sostiene que la solvencia de su empresa está garantizada. Dice que su trabajo fue profesional y que no buscaba ayudar a nadie

Alejandro Leytón, socio de Arte Bolivia, explica a EL DEBER la experiencia de la firma que constituyó
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10/05/2018

Tiene 24 años de edad y es empresario. Arte Bolivia, la firma que lleva adelante con otros cuatro socios, tiene una comunidad de 50.000 seguidores en Facebook y aunque fue creada en octubre de 2017, trabajó desde 2016 en producciones relacionadas con arte, movimiento de gente y logística.

¿Cómo una empresa precintada demostró solvencia para ser convocada para los juegos?
Nuestra carta de presentación son los 365 artistas que conformaron el calendario de 2017. Cada día del año tuvo un artista en esa producción. 700 postulantes y una votación online. Eso le demuestra que nacimos mucho antes de Fundempresa. Somos la única iniciativa cultural que logró reunir más de 50.000 seguidores en Facebook.  Logramos levantar el primer Festival Departamental de Arte, un circuito donde los visitantes pasaban por cinco áreas (danza, teatro, música, artes plásticas, artes visuales, fue tan imponente que allí conocimos al  director de Codesur (y los invitó a postular para eventos en Codesur, descrito en la nota principal).

¿Y el precinto?
Un proceso seguido por quien nos alquilaba la oficina, luego de que nos atrasamos un mes en pagar el alquiler de Bs 8.000 y él nos denunció por allanamiento de morada, cuando nuestras cosas están en el interior. No tiene sentido. Está en proceso, por eso lo dejamos así, no tiene por qué afectar nuestra solvencia, que está garantizada en actividades como la gira del tributo a Soda Stereo que acabamos de traer y que nos fue muy bien. El proceso laboral lo inició un empleado que desapareció y no cobró porque viajó, lo estamos solucionando. Nos movemos con toda integridad.

Mira la entrevista en video:

¿Qué dicen de las versiones de la oposición que señalan que ustedes se prestaron para beneficiar la contratación de Pablo Groux?
Absolutamente falso. A nosotros nos invitaron, no rogamos a nadie por estar y presentamos una propuesta absolutamente profesional, en la que además de nuestro equipo nos asesoraron expertos en diferentes áreas. Se la compartiremos para que ustedes juzguen si es la de una empresa que solo era usada de palo blanco. Son muy injustas esas acusaciones. Hay que decir que nosotros nos enteramos de que había una empresa oponente el 1 de enero, cuando llegamos a la reunión en Codesur, donde estaba el exministro Pablo Groux, allí lo vimos e ingresó a la presentación de su propuesta después de que terminamos la nuestra.

¿Les dieron especificaciones, les fijaron montos topes?
Con la invitación llegó solamente un punteo de lo que sí o sí necesitaba la propuesta, una para la inauguración y otra para la clausura. Nosotros hicimos una propuesta profesional, con todo lo que consideramos necesario. No nos fijaron montos específicos para nada.

¿Cómo fue el ambiente de la reunión con el presidente?
Al principio fue muy tensa, debo reconocerlo. El presidente me vio y me preguntó varias veces sobre la experiencia que teníamos, eso fue lo principal. Primero dijo: ‘¿qué empresa es?’. Luego insistió:  ‘¿qué es lo que han hecho?, ¿cuál es su experiencia?’. Creo que si no la demostraba, no me iba a dejar seguir. Di una breve referencia de quiénes éramos con documentos, entonces el presidente volvió a preguntar: ‘¿y su experiencia?’, y en ese momento mostré un video en el que se ve nuestro trabajo, donde se certificó la experiencia en cuanto al manejo de grupos grandes de personas, como de logística.

¿Y después?
Fue más distendido. Todo tomó unos 45 minutos. En el inicio los veía muy escépticos; claro, se entiende, porque al ver al frente a una persona de 24 años es entendible. Yo lo sabía porque siempre vivo esa ‘experiencia’. Eso se notó tras el video, porque incluso hicieron bromas sobre el proyecto, pero creo yo que terminó muy bien. Destaco que no hubo más comentarios negativos y, al final, todo terminó con un ‘muchas gracias’; luego pasó la otra empresa.

¿Cómo era la propuesta?
Se llamaba Los colores del alma, que eran siete, y cada uno tenía una sicología, a través de la cual se desarrollaba una puesta en escena diferente. En resumen, en vez de decir lo de siempre, que somos unos luchadores, guerreros, que sobrevivimos a la conquista, queríamos dejar claro que somos el futuro y que Bolivia tiene la opción de dar un salto de la mano de las nuevas generaciones, con todo su potencial.  

Perfil

Un empresario joven
Productor musical, experto en redes de mercadeo y coach en desarrollo personal y liderazgo. Es fundador y director de la empresa Arte Bolivia. Bailarín clásico por seis años.



 




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