POLÍTICA

El exdictador García Meza se fue sin ser interrogado por la Comisión de la Verdad


Su exministro del Interior, Luis Arce Gómez, no quiso referirse a la muerte del dictador militar. Las víctimas recuerdan que el juicio es contra el Estado. En su carta póstuma el general García Meza acusa a políticos, militares y periodistas sobre esos sucesos

Según la voluntad de García Meza, su cuerpo fue cremado y luego sepultado al lado de su esposa
Escuchar el artículo   Publicidad Pausar Lectura

01/05/2018

La muerte del último dictador militar de Bolivia (1980-1981), Luis García Meza no detendrá las investigaciones que se realizan en la denominada Comisión de la Verdad, conformada en agosto del año pasado para desentrañar los casos de desapariciones forzadas y asesinatos de los regímenes de facto y que, pese a los ocho meses transcurridos, no consiguió interrogar al general mientras vivía. 

El Gobierno dice que tampoco cesará en su indagación por enriquecimiento ilícito. Así se conoció ayer, a través de los comisionados y las autoridades.

Según el abogado Frank Campero, defensor de García Meza, el militar falleció habiendo dejado una nota en la que indica que la comisión no hizo su trabajo al no convocarlo a declarar.

¿Quién fue García Meza?



Por el contrario, una nota firmada por Edgar Ramírez, presidente alterno de la comisión, dice que pese al fallecimiento, ellos seguirán en sus pesquisas y aseguró que García Meza fue siempre reacio a colaborar con las investigaciones sobre las desapariciones, no solo de Marcelo Quiroga, sino de otras personas cuyos familiares no encontraron nunca los restos de sus seres queridos.

Por su parte, el viceministro de Justicia, Diego Jiménez, recordó que existe una denuncia por enriquecimiento ilícito dirigida hacia los tres hijos de García Meza y que ese proceso sigue en investigación porque la Fiscalía sí avanzó.

Para Campero, todos los casos en los que el acusado era su excliente, ya no tienen sentido porque el sindicado ya murió y, según el Código de Procedimiento Penal, la causa se extingue por fallecimiento del encausado, refirió.

También puedes leer:





La carta

Ayer, poco antes del sepelio del exdictador, Campero leyó una extensa misiva póstuma en la que acusa a ex autoridades como el exministro de Gobierno, Sacha Llorenti, de haberse llevado dinero y bienes cuando intervino la celda que le fue asignada en marzo de 2005. Asimismo, señaló a sus excolaboradores de 1980 de haberse enriquecido en el poder. Dijo que esas personas nunca fueron acusadas o conminadas a devolver bienes que sustrajeron.

Como lo hiciera en otras entrevistas, en la carta asegura que fue el fallecido general Hugo Banzer Suárez quien le exigió llevar adelante el golpe de Estado del 17 de julio de 1980, pero que se debe buscar a los otros corresponsables de este suceso, como su exministro del Interior, Luis Arce Gómez.

Ayer, EL DEBER visitó el penal de Chonchocoro, donde se encuentra Arce Gómez, y buscó una declaración suya sobre este caso, pero Arce Gómez dijo que “por el momento” no iba a dar ninguna declaración pública sobre la muerte del que fuera su líder de facto.
Del mismo modo, el abogado que patrocinó a la parte civil en el denominado ‘juicio del siglo’, Juan del Granado, se excusó de dar declaraciones y dijo que no lo hizo sobre este caso en vida del exdictador, “menos  lo haré en muerte, al menos, no por el momento”.

Te puede interesar:



Sobre su verdad

Campero dijo que ellos enviaron una carta a la denominada Comisión de la Verdad para declarar y decir su verdad, pero que nunca fue convocado por sus integrantes y que se perdió la oportunidad de conocer qué otras personas participaron del golpe militar.

Agregó que García Meza le confió muchas cosas y por respeto a su memoria no publicará ninguna de las conversaciones que tuvo. En su carta póstuma, García Meza le deja esta y otros documentos. “El pueblo no se merece esa verdad”, dijo el abogado cuando se le consultó si revelaría algo.

El detalle

La edad del dictador
El 8 de agosto de este año, Luis García Meza iba cumplir 88 años, de acuerdo con su certificado de nacimiento que fue legalizado en agosto de 1977.

Manuscrito
El manuscrito que dejó el dictador está en pequeñas hojas como un cuadernillo y ocupa 22 páginas que fueron transcritas por el abogado Frank Campero.

El libro
El abogado adelantó que publicará el libro sobre su excliente y dijo que lo está terminando y que solo falta incorporar la carta póstuma.





 




En esta nota