BOLIVIA

La interpelación a López se da en medio de bochornos


La ministra de Comunicación garantizó, en la Asamblea Legislativa, el trabajo periodístico en el país. En la sesión hubo gritos, agresiones y denuncias de racismo


La ministra de Comunicación garantizó el trabajo periodístico y el acceso a fuentes. Foto APG
Escuchar el artículo   Publicidad Pausar Lectura

02/12/2018

Gritos y agresiones. El bochorno regresó a la Asamblea Legislativa. La interpelación a la ministra de Comunicación, Gísela López, se realizó ayer en medio de embestidas que iban de ida y vuelta entre legisladores de oposición y oficialismo. Al final, la autoridad, que explicó las garantías de la labor periodística en el país, salió aplaudida y logró el voto de confianza por parte del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Seis legisladores de oposición solicitaron la interpelación a López por las denuncias de periodistas de La Paz que hacen cobertura en el área política. Tres mujeres cuestionaron la agresividad de la guardia militar del presidente Evo Morales.

López anunció que están en proceso de investigación los hechos que sucedieron en la inauguración de la Casa Grande del Pueblo, cuando periodistas denunciaron agresiones por parte de los militares.



A segundo plano

Las respuestas a las siete preguntas a López pasaron a segundo plano. Cada vez que uno de los opositores emitía sus palabras era interrumpido por gritos y agresiones de parte los oficialistas. Tres veces tuvo que intervenir el presidente del Senado, Milton Barón, quien pidió calma a sus correligionarios.

En el turno del diputado opositor José Carlos Gutiérrez la tensión subió a su cúspide. El legislador se desmarcó del tema de la interpelación y empezó a cuestionar la repostulación de Evo Morales y otros asuntos. Al terminar su alocución, mientras pasaba por el pasillo del hemiciclo de la Cámara de Diputados, fue agredido por tres legisladores del MAS. Le jalaron su traje.

Las diputadas María Luisa Patiño, Asunta Quispe y Modesta Supo, de filas oficialistas, denunciaron que Gutiérrez las agredió con acciones racistas. El acusado negó esa versión y, al contrario, dijo que él fue el agredido.



Quispe relató que Gutiérrez, al pasar por el pasillo, las llamó “cholas” en tono despectivo a las tres legisladoras del oficialismo. Esa versión fue corroborada por Supo y también por Patiño.

“Directamente me empuja y dice ‘cholas’ en tono despectivo. ¿A quién le gustaría que les ofenda de esa manera? Estamos orgullosas de ser cholas”, denunció la diputada Quispe.

Por su parte, Gutiérrez negó haber llamado “cholas” a las legisladoras y, al contrario, se puso como víctima de las diputadas denunciantes.



 




En esta nota