ENTREVISTA

César Herrera:“El artista no debe esperar que todo le caiga a las manos”


La historia de un crimen del siglo XIX, narrada desde tres puntos de vista, fue la historia ganadora del Concurso Nacional de Literatura Juvenil. Ocurrió en una calle donde la gente asegura haber visto apariciones. Una editorial de Barcelona alista la publicación de otra de sus novelas. Dirige desde hace 12 años un elenco teatral y pinta constantemente


Escuchar el artículo   Publicidad Pausar Lectura

15/12/2018

Hay personas que admiran mucho a César Herrera. Una de ellas es Marcelo Araúz, el gestor cultural. “Es un gran valor de la camada de jóvenes talentosos que dejarán huellas”. Hace varios años el elenco teatral de César Herrera -Sembrando surcos- fue invitado al Festival Internacional de Teatro. Escribe cuentos, poesías y novelas. Pinta, incluso en las esquinas de Samaipata, donde reside. “Es una persona de mucho valor para las letras cruceñas”, dice Araúz. El próximo año también se presentará una obra suya en el mismo festival. Es el único elenco de provincia que ha llegado a esa instancia.

Hace un par de semanas, cuando encendió el canal TV Culturas, escuchó el nombre de su novela La cruz de Jaén. Era la ganadora del Premio Nacional de Literatura Juvenil.

¿Qué historia narra La cruz de Jaén?



Narra la historia de un asesinato en la calle Jaén en La Paz, en 1830 (esa calle está llena de museos y apariciones que muchos juran haber visto). Un hombre inocente es culpado y condenado a muerte; el asesino anda suelto y un niño de 12 años se ve involucrado casualmente al chocarse con el asesino en este callejón, y se le cae un reloj de pulsera con su nombre. El niño se arriesgará a ayudar al hombre inocente.  ¿Cuánto tiempo trabajaste en ella?¿Hubo alguien que te leyó para pulirla?

Trabajé varios meses en la historia y visité la calle Jaén para empaparme de su misterio. Mis novelas siempre las leen Tamara Gutiérrez y Gina Quiroga. Me ayudan a editar el estilo.

¿De dónde surge el personaje principal?

En realidad hay tres personajes principales: el hombre inocente, el asesino y el niño de 12 años. Los personajes adultos nacen de una crónica que publicaron en La tribuna en La Paz en 1830 sobre el asesinato. El niño es un personaje ficticio; se adentra en la historia para que esta se esclarezca.



Antes de este premio nacional, tuviste otros reconocimientos por tu trabajo literario.

En el 2013 gané el Premio Nacional de Literatura Juvenil con el libro El día más triste de la soberana más bella. Mi primer libro, El tesoro inventado, ganó el primer concurso Juvenil organizado por Santillana en Santa Cruz el 2007.

¿Qué contaste en El tesoro inventado?

Es la historia de la abuela de Saida, que ha ‘inventado’ un tesoro y lo ha escondido quién sabe dónde ¿Debajo del batán? ¿En el aljibe? ¿En el jardín?¿O quizá en su corazón?. A Saida no le interesa; para ella solo importan la cercanía cálida de su abuela y los sueños con los que intenta atraer a su padre de vuelta a casa, que ha partido a la Guerra del Chaco.

A su madre, Ignacia, poco le interesan la vida de la abuela y los sueños de su hija; ella solo vive con la obsesión de encontrar la fortuna que le permitirá abandonar a esos seres tan comunes.



¿Qué cuenta El día más triste de la soberana más bella?

Habla de ese tiempo de alegría, de aventura y belleza, de juventud que es el Carnaval. En medio de esa algarabía, una hermosa muchacha encuentra el amor en la mirada diáfana de un joven forastero. Pero no todo es ensueño en esta historia: la felicidad de aquel inesperado romance se verá amenazada por los oscuros sucesos de una mañana gris.

¿Qué literatura para jóvenes es la que más te atrae?

Me gusta todo lo que sea suspenso. Neil Gaiman (autor de historietas en inglés) con sus novelas Coraline, El libro del cementerio y las sagas de El señor de los anillos, de J.R.R.Tolkien.

Me agrada la ficción mezclada con historia también.

 Se podría pensar que como autor para jóvenes leés cómics usualmente.

La verdad es que hace mucho tiempo no leo un cómic. El libro del cementerio es una novela gráfica que me gustó mucho. De niño sentía especial interés por un personaje llamado La Araña Negra, de aquellas antiguas revistas de Kalimán.

¿Y series de televisión?¿O películas?

Vi algunas temporadas de American Horror Story, algunas históricas como Roma y apenas terminé la primera temporada de Juego de Tronos. En cuanto a las películas, las que me marcaron fueron Los otros, El Atlas de las nubes, El lector.

¿Quizá me equivoque, pero se escribe muy poco para jóvenes en Bolivia. O se escribe para niños o para adultos. ¿Qué claves, qué recursos usa la literatura para jóvenes?

Creo que se está empezando a escribir más para lectores jóvenes en este tiempo, Santillana y la editorial La Hoguera tienen sus concursos anuales.

Una de las claves es no pensar que escribes para jóvenes, sino que el lector puede tener cualquier edad. Creo que el primer capítulo debe ser clave para atrapar al lector. Los jóvenes sienten cuando un libro escrito por un adulto está forzado. Así que si vas a escribir para ellos, debes despojarte del adulto y desnudarte anímicamente.

Cuando escribís teatro, ¿varían tus temas?

Me he inclinado más hacia la línea del terror o mágico, con temas mitológicos o leyendas, pero la escritura al igual que el pensamiento va cambiando y siempre surgen nuevos desafíos.

¿Qué dramaturgos te interesan y qué grupos teatrales te parecen interesantes?

Los clásicos siempre me inspirarán: Lorca, Shakespeare. Entre los bolivianos actuales, César Brie. Me han llamado mucho la atención El Alto Teatro y Teatro de los Andes.

Estás dedicado a pintar, escribir y crear obras de teatro. ¿Es complicado en un medio como el nuestro?

Complicado no, pero hay que tener paciencia y mucha perseverancia. El artista no debe esperar que todo le caiga a las manos; hay que seguir creando, avanzando. Cuando te dedicas solo a eso tarde o temprano se ven los frutos. Hay que buscar oportunidades o crearlas.

¿Qué actividad artística te gustaría emprender más allá?¿Quizá la escultura o una técnica diferente de pintura?

Por ahora solo pienso dedicarme a escribir, aunque quizás también a aprender cómo hacer guiones de cine; eso me llama mucho más la atención que la escultura u otro tipo de pintura. Me gustaría aprender bien la técnica del óleo, pero creo que lo mío es más el mural.

Hay una foto con varios cuadros que pintaste con el rostro de Frida Kahlo. Además de ella, ¿qué pintores te impresionan y por qué?

Frida es un personaje entrañable y la pinté varias veces para la presentación de mi libro La sombra de Frida y otras obras de teatro, un monólogo basado en su vida, durante la etapa que vivió en Estados Unidos con Diego Rivera. Me impresionan la vida y obra de Van Gogh por su simbolismo, Frida Kahlo por la poesía oscura de sus pinturas y Diego Rivera por el amor al indigenismo y la tierra.

Estudiaste sicología en México. ¿Dejaste la profesión enteramente?

La primera vez que fui a vivir a México tenía 10 años, volví al término del bachillerato y algunos años después retorné. Estudié sicología en la Universidad Metropolitana de Monterrey, en esta ciudad, posteriormente volví a Bolivia, trabajé dos años dentro de un programa de la Gobernación de Santa Cruz en Samaipata, como técnico pedagógico, apoyando a algunas escuelas.

¿No hacés terapias?

Muy de vez en cuando, como apoyo a algunos jóvenes de colegio que la necesitan.

¿Qué dijo tu familia cuando supo que dejarías la sicología por el arte?

Vivo desde los 27 años solo, y cuando mi madre y mi hermana llegaron de México, donde vivían, yo ya lo había decidido y estaba en un taller de pintura y ya escribía y hacía teatro. Ambas me apoyaron. Escuchan mis cuentos y leen todo lo que escribo.

Si fueras gestor cultural o un burócrata de la cultura, ¿qué medidas tomarías para que se apoye efectivamente a los creadores?

Trataría de organizar más concursos en diferentes áreas, talleres para que se preparen, traer como conferencistas a gente que ha logrado sobresalir en alguna rama del arte para que cuenten su experiencia. Sobre todo, trataría de entender los proyectos y haría que haya empatía con los grupos para lograr más apoyo.

El próximo año se publica una novela tuya en Barcelona. ¿Cómo lo hiciste?

Me presenté a un concurso de la editorial Ediciones Oblicuas con Las olvidadas, una historia de tres mujeres enamoradas de un solo hombre que está en la Guerra del Chaco. Mientras las tres esperan que él retorne, surgen secretos oscuros. No gané, pero los editores decidieron publicarla.