BRÚJULA

La marca indeleble de la gráfica


La propietaria y fundadora del taller y de la editorial La Perra Gráfica es invitada del Centro Simón I. Patiño, donde ha dado talleres y charlas. Hoy habrá una feria 

Rico dio un taller para niños sobre la creación de stickers en el centro cultural
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23/06/2018

A pesar de ser muy popular y de haber demostrado que posee infinitas posibilidades de comunicación, la gráfica ha sido calificada por muchos como la oveja negra de las artes. Algunos ni siquiera pueden aceptar que se le llame arte. Lo que no pueden negar es que, en los últimos tiempos, ha desarrollado un lenguaje propio y tiene la ventaja de haber sido asequible para públicos masivos y con menos prejuicios que los de las artes tradicionales. 

De eso está convencida la artista e ilustradora Daniela Rico, propietaria del taller La Perra Gráfica e invitada especial del Centro Simón I. Patiño, donde esta semana ha formado parte de una serie de actividades, que concluyen hoy con la Feria de Publicaciones, que se llevará a cabo en el Café Cómic de la institución (calle Independencia, esquina Suárez de Figueroa), de 15:00 a 20:00. 

Rico llegó en el marco de la exposición En evidencia, descifrando el Arte Urbano, muestra coordinada con el colectivo Arterias Urbanas y que da inicio al encuentro Manifiesto Urbano. En la muestra presentó la colección de stickers de La Perra Gráfica asequibles para el público en general. Asimismo, dio un taller para niños sobre la creación de stickers y una clase magistral a los alumnos del Curso Integral de Narrativa Gráfica, además de ofrecer una charla en la que expuso sobre la experiencia en autogestión y creación mediante La Perra Gráfica. 

La Feria de Publicaciones, que tiene como uno de sus protagonistas centrales al taller y editorial de Daniela Rico, reúne a creadores, autores y artistas de historietas, fanzine y otros productos creativos, dándoles un espacio para poder promocionarse e interactuar con el público.
La Perra Gráfica nace en 2013 en La Paz como un espacio que articula a artistas gráficos en torno a la producción y difusión de obra gráfica. Inicialmente organizó talleres de formación y exposiciones, para luego, desde 2014, inaugurar su línea editorial. 

Los involucrados en el proyecto desde un principio fueron Daniela Rico, Marco Tóxico, Fabiola Varnoux, Pamela Mercado y Antonio Vera. 
Como editorial, La Perra Gráfica tiene publicados varios títulos, entre ellos la novela corta Tampoco es sudoku (2014), de Antonio Vera; la antología de cómic Estéril (2014), de Marco Tóxico; una reedición de Flores (2014), de Mario Bellatin; Rizoma (2015), una colección de tres relatos de Carlos Yushimito; y la novela Génesis 4:12, de Adhemar Manjón. 

Sin embargo, estas ediciones, que combinan una labor artesanal de diseño e imagen con propuestas literarias de vanguardia, son solo una muestra del alcance que ha logrado La Perra Gráfica. 

“Hemos empezado a hacer todo tipo de cosas porque, precisamente, lo que hacíamos no le interesaba al público de las galerías. Por lo menos, en La Paz, hay un auge del arte gráfico, con otro tipo de estética que no tiene que ver con lo figurativo tradicional. Pero también sabemos que tenemos la necesidad de vivir de lo que hacemos, por eso hemos salido de los círculos artísticos para intentar hacer cosas más populares. Elaboramos poleras, libros, fanzines, stickers, que tienen un costo más reducido, pero que se venden en mayor cantidad, lo cual nos permite sobrevivir como taller”, explica Rico. 

La ilustradora resalta la exposición de stickers, porque es una muestra de la versatilidad de los que se dedican a esto.

 “Es un formato muy bonito, muy ligero, hay artistas que hacen trabajos muy originales, realizados a mano, con buen marcador indeleble y económico. Es hora de acabar con esos preconceptos de que un artista es un mago o un ser iluminado por un aura. En este oficio, básicamente, lo que tienes que hacer es sudar y conocer los aspectos técnicos para desarrollar tu trabajo. Yo creo que hay que ocupar todos los espacios posibles. El mayor prestigio para un artista es que la gente reconozca su trabajo, lo compre y lo valore”, añade Daniela.