BRÚJULA

Morellón: “El premio me ha dado perspectiva acerca de lo relativo del éxito y del fracaso”


El autor español, ganador del IV Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, viene a la FIL Santa Cruz. Participará en el II Encuentro Internacional de narrativa          y presentará su libro El estado natural de las cosas

Morellón, con su libro de cuentos El estado natural de las cosas, publicado en 2016 con Caballo de Troya
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26/05/2018

Uno de los invitados importantes de la XIX Feria Internacional del Libro de Santa Cruz será el escritor español Alejandro Morellón, que llegará como el último ganador del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, un reconocimiento que obtuvo con su libro El estado natural de las cosas. 

Morellón, de 33 años, tendrá dos actividades dentro de la FIL cruceña; la primera de ellas será una mesa dentro del II Encuentro Internacional de Narrativa, el 2 de junio, en la que estará con los autores Katya Adaui (Perú), María Negroni (Argentina) y José Pérez Reyes (Paraguay) hablando de los géneros fantástico, horror y ciencia ficción; la segunda actividad será la presentación de su libro, el domingo 3 de junio, ahí estará acompañado por su colega Magela Baudoin.

Antes de El estado natural de las cosas, Morellón había publicado  otro volumen de cuentos, La noche que caemos, en 2013. 

El escritor conversó con Brújula sobre su trabajo:

¿Cómo cambia la vida de un escritor joven y con solo dos libros obtener un premio tan importante como el Gabriel García Márquez? Por ejemplo, leí que antes de ganar el premio trabajabas de librero…

A partir del premio, y a raíz de las entrevistas, me he encontrado con la necesidad de una mirada atenta a mi escritura y a por qué escribo lo que escribo. El premio me ha dado, por este orden: alegría, tranquilidad, y cierta perspectiva acerca de lo relativo del éxito y del fracaso. 

 ¿Cuál fue el proceso de creación del libro? ¿Cómo surgen las ideas para estos tipos de cuentos: una congregación que adora un huracán, un hombre que se queda pegado al techo de una casa, un hombre al que le va creciendo un testículo?

El libro contiene textos desde hace siete años hasta otros que son muy recientes (meses antes de su publicación), así que ha sido un artefacto escrito y reescrito -corregir siempre es reescribir-, que ha ido encontrando unidad a lo largo de todo este tiempo. 

Por otra parte, los relatos nacen primero de una revelación visual, una idea poco concreta que surge como una imagen y termina como lo que hay detrás de la imagen, lo que no se ve. 

¿Qué trato tiene el cuento en Europa actualmente, tanto en el mundo editorial como con los lectores? Se dice que no es un género que tiene muchos seguidores, al menos no como en América Latina ¿Lo creés así?

Creo que el cuento hace mucho que dejó de ser considerado de género menor en Europa, pero también es verdad que al día de hoy es más difícil de colocar, de promocionar, de vender, por formato y por su propia naturaleza fraccionada. 

¿Cómo nace tu apego hacia el género fantástico? ¿Cuáles son tus principales referentes en esta literatura?

Lo fantástico me nace desde Poe y Maupassant, pasando por la ciencia ficción de Bradbury, Le Guin, y luego desde Cortázar, García Márquez, Calvino, Buzzati, Angela Carter, Tsutsui, Volodine, por decir algunos. 

En tus cuentos está presente la temática social también, ¿es una de tus inquietudes al empezar a escribir una historia?

Creo que el aspecto social es algo que no me propongo al principio, pero que luego surge de modo inevitable, pues lo que escribo está ligado a lo que percibo de mi entorno. 

El título del libro habla de un estado natural de las cosas, un estado que siempre está rompiéndose de alguna manera en todos los cuentos, y eso señala la primera línea del cuento que abre el libro “Siempre he disfrutado de la violencia de lo cotidiano”… ¿Podés explicarme un poco más sobre esta violencia?

La violencia a menudo no es más que una serie de naturalezas que entran en conflicto entre sí y de las que se desprende un poder narrativo y fáctico. Quise en El estado natural de las cosas hacerme eco de esas controversias y reconvertirlas en ficción. 

Ehio funciona como una especie de enlace entre todos los cuentos ¿Cuál es el misterio de esta palabra?
Ehio es una palabra que conjura el carácter imposible de todas las historias, una palabra al alcance de los personajes para comprenderse inventados. 

¿Cuáles son tus expectativas en la Feria del Libro de Santa Cruz? ¿Qué conocés de Bolivia? 
 

De Bolivia conozco los relatos de Rodrigo Hasbún, de Magela Baudoin y de Liliana Colanzi y las novelas de Maximiliano Barrientos. Y ahora espero conocer a Edmundo Paz Soldán y al resto de escritores que asistan también a la feria. Ah, y hacerme con la poesía de Jaime Sáenz.