ECONOMÍA

La construcción pierde más de 19.000 empleos en dos años


La burocracia impositiva, la pérdida de miles de fuentes laborales, una creciente sobreoferta de trabajadores y los accidentes laborales están colocando al sector constructor en una difícil situación


Con la ley 1175, los trabajadores de la construcción cuentan con respaldo legal para contar con un seguro obligatorio contra accidentes. Foto: Rolando Villegas
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07/07/2019

Máximo Yucra (55) se levantó temprano como todos los días para ir a su fuente laboral, en esta oportunidad, una vivienda entre el segundo y tercer anillo de la avenida Paraguá que necesitaba una remodelación; sin embargo, ya en el lugar el infortunio hizo que una pared caiga encima de su persona, falleciendo al instante.

Su cuerpo sería trasladado a la morgue de la ciudad, para de ahí ser llevado por sus familiares a La Paz, de donde era oriundo. No muy lejos de ese punto de la urbe cruceña, en el quinto anillo de la avenida 2 de Agosto, dos trabajadores colocaban los andamios para poder pintar la fachada de una casa, pero debido a los fuertes vientos el cable del tendido eléctrico hizo que tocaran esos armazones, electrocutando a los dos obreros, falleciendo uno en el acto y quedando con serias heridas el otro.

Estos dos luctuosos hechos ocurrieron en un solo día, evidenciado el estado en que laboran una buena parte de los trabajadores de la construcción. Hay que mencionar que además de la precariedad laboral, existe una creciente sobreoferta que está haciendo disminuir los precios en algunos sectores, principalmente en los obreros eventuales.



La descaleración y la burocrácia

Es evidente el impacto en el sector. Javier Arze, gerente general de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz), dijo que un factor preocupante es que todos los años se registra el cierre de empresas y cancelaciones de matrículas, influyendo de forma directa en la generación de empleos. Solo entre 2017 y 2018 se perdieron más de 19.000 fuentes laborales en el país.

“La desaceleración en la construcción se ha trasladado lamentablemente a la ocupación laboral, se ha pasado de ocupar 485.670 personas en 2017 a ocupar 466.562 en 2018, lo que supone una reducción de hasta 3,93% de aINE”, explicó Arce.

Mientras Fernando Alcoba, secretario ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores en Construcción de Santa Cruz, señaló que actualmente existen muchas obras paralizadas por la burocracia administrativa que genera una resolución del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), que pide información detallada de los contribuyentes que realizan la actividad de la construcción de bienes inmuebles.

Sumado a esto, la disminución en el número de grandes obras públicas por la desaceleración económica, están haciendo que un ejército de trabajadores estén pasivos u opten por migrar a la informalidad.



Muchos contratistas se van a la informalidad por las trabas burocráticas”, reveló Alcoba.

Los ingresos de trabajadores varían

El ingreso diario de los trabajadores de la construcción, principalmente en el sector formal, varía desde Bs 110 los ayudantes, Bs 150 los albañiles y Bs 180 los maestros, pintores, electricistas, entre otros con especialidades.

Pero entre los trabajadores eventuales, la situación es distinta, porque rige la oferta y la demanda, además de que se cobra por obra concluida y no por día. En ese sentido, Jorge Claros, representante del Sindicato de Trabajadores de la Construcción 16 de Enero, que están repartidos entre más de 40 personas en el centro de la ciudad y en la avenida Brasil, comentó que debido al gran número de mano de obra disponible, tienen que rebajar sus tarifas.

“Hay mucha competencia, por eso tenemos que dar más barato nuestro trabajo. Por ejemplo, si antes cobrábamos Bs 50 por cambiar una ducha, ahora rebajamos a Bs 40, dependerá de la situación, si se rebaja más o menos”, dijo.

El trabajador, junto a sus compañeros del mismo sector, tienen como su base la calle Libertad y esquina Seoane, donde los vehículos se detienen en busca de un plomero, un pintor o un albañil.



“Nosotros hacemos empleos eventuales. Al menos algo nos llueve al día”, expresó Claros.

Prevén crecer un 3,5%

Desde Cadecocruz señalaron que la actividad económica del sector mantendrá su desaceleración que viene arrastrando desde el 2013, cuando se alcanzó la tasa más alta de crecimiento (10,6%), por eso se estima este año la tasa del PIB de la construcción bordeará el 3,5%.

“Es preocupante que el 2018, por primera vez en más de una década (desde el 2006) la tasa de crecimiento del PIB de la construcción llegó al 3,54% y fue menor a la tasa de crecimiento del PIB de Bolivia que alcanzó el 4,22%”, dijo Javier Arze, gerente de Cadecocruz.

Por su parte, Valerio Ayaviri, secretario ejecutivo de la Confederación Sindical de Trabajadores en Construcción de Bolivia, afirmó que han concretado reuniones con el Gobierno nacional, para buscar modificar el Decreto Supremo 0181 para que las empresas bolivianas sean socias entre un 20% y 25% para edificar las grandes obras del Estado, lo que generaría mayores ingresos para el sector y por ende más empleos.

En este marco, la Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco), manifestó que el sector atraviesa una crisis, debido principalmente a la imposibilidad de acceder a las obras públicas, por la excesiva regulación y la preferencia de empresas extranjeras en las construcciones estatales, lo que provocó el cierre de cientos de firmas en los últimos años.

Seguro en puerta

Los trabajadores de la construcción se reunirán este miércoles con la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS) en La Paz, para coordinar la metodología con el fin de asegurar a los miembros del sector en todo el país. Toda vez que ya se cuenta con la Ley 1155, que crea un seguro obligatorio contra accidentes, cubriendo gastos médicos de hasta Bs 7.000 en caso de accidentes laborales y cobrar hasta Bs 70.000 en caso de muerte.