Martes 21, de mayo del 2013
Santa Cruz de la Sierra - Bolivia
Santa Cruz | Seguridad | Nacional | Internacional | Economía | Deportes | Sociales | Escenas | Editorial | Clima
   
 Edición Impresa 21 Mayo 2013  
 
Lo que pierde el país



imprimir enviar noticia a un amigo Texto pequeño Texto medio Texto grande

D os semanas de protestas virulentas y cortes de rutas por el régimen de las jubilaciones, además de haber alterado la tranquilidad y el ritmo de las actividades cotidianas, han dejado en el país una cadena de efectos muy perjudiciales que podría extenderse de continuar erizado el clima de conflictos. Al Gobierno le cuesta dar pie con bola en la solución de la crisis y el señor presidente no parece medir consecuencias cuando convoca a sus seguidores para que, en las calles, defiendan el ‘proceso de cambio’ y conjuren supuestos afanes golpistas.

Con mucha mayor sagacidad actuó el líder de un reconocido grupo folclórico nacional que, cantando y entre aplausos, logró abrirse paso en un punto de bloqueo para llegar a su destino. Tal vez Gonzalo Hermosa, de los Kjarkas, tendría que ser invitado por el Gobierno para participar en las negociaciones con los levantiscos.

En tanto, los efectos de la prolongada efervescencia social se dejan sentir con fuerza aunque no es posible establecer lo que Bolivia pierde al proyectarse al mundo su imagen como ‘país conflicto’, incapaz de resolver sus diferencias a través del diálogo y la concertación. El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, dice que dicha imagen representa un perjuicio mayor que los ocasionados internamente a la producción. Se trata, según Rodríguez, de un daño de ‘valor intangible’ porque se pierden clientes y mercados que cuestan mucho tiempo, esfuerzo y dinero conquistar.
Si se trata de cuantificar económicamente el impacto del conflicto, se manejan algunas cifras. El sector exportador dejó de generar $us 72 millones y un frigorífico perdió la exportación de 22 toneladas de carne a Perú y otras 100 que se envían para abastecer los mercados del interior quedaron bloqueadas, calculándose pérdidas cercanas a los $us 100 millones para el comercio interno y las importaciones.

Otra de las áreas seriamente afectadas por los problemas es la del turismo, donde se redujo un 80% la llegada de visitantes a Bolivia y los operadores sienten que caen en saco roto sus esfuerzos por ofrecer una imagen diferente del país. El perjuicio también alcanza a los estudiantes porque los maestros participan de las movilizaciones y de los bloqueos, mientras que en los centros de salud no hay atención oportuna para los enfermos.

Bajo una permanente conflictividad que ensombrece su imagen, se hace muy grande la factura por los platos rotos que deben pagar el país y la gente hastiada de vivir en ascuas

Consejo Editorial: Pedro F. Rivero Jordán, Juan Carlos Rivero Jordán, Tuffí Aré Vázquez, Lupe Cajías, Agustín Saavedra Weise y Percy Áñez Rivero