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Adios al ‘papa’ de los cocineros


FRANCÉS. El legendario chef Paul Bocuse falleció a sus 91 años, tras una vida consagrada a sublimar la gastronomía francesa, con una proyección internacional sin igual. Fue elegido cocinero del siglo con tres estrellas Michelin

Partió apasiblemente durante su siesta matinal en el albergue donde se encuentra su restaurante
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28/01/2018

A poco de cumplir sus 92 años y aquejado desde hacía años por el Parkinson, el legendario chef Paul Bocuse, considerado durante décadas el ‘papa’ de la gastronomía francesa, al frente de un imperio centralizado en su celebérrimo restaurante del corazón  de Francia, con su inconfundible estilo de buen vividor, se fue a deleitar con sus manjares a los ángeles.


“Paul era Francia. Simplicidad y generosidad. Excelencia y arte de vivir. El papa de los gastrónomos nos deja”, anunció en Twitter el ministro del Interior, Gerard Collomb; mientras sus allegados expresaron su pena inmensa en un comunicado:  “Nuestro 'capitán' falleció este 20 de enero, al alba de sus 92 años. Era más que un padre y un esposo: un hombre de corazón, un padre espiritual, una figura emblemática de la gastronomía mundial y un portador de la bandera tricolor”.


“La gastronomía francesa, a la que la transformó profundamente, pierde una figura mítica. Los chefs lloran en sus cocinas, en el Elíseo, en toda Francia. Pero seguirán su trabajo”, dijo el presidente Emmanuel Macron.


Tres estrellas Michelin
Conocido también como el impulsor de la ‘Nouvelle Cuisine’ francesa, fue el chef con tres estrellas Michelin de más antigüedad y contribuyó ampliamente a mediatizar la profesión. Lo que no impidió a algunos críticos afirmar que su restaurante L'Auberge du Pont de Collonges había dejado de estar a la altura. Hoy lo clasifican en la categoría de institución.


 Su primera estrella Michelin la recibió en 1958, y la segunda dos años más tarde cuando transformó el albergue familiar, que se convertirá en el templo de la gastronomía de Francia. En 1965, obtuvo su tercera estrella, consagrando su ascensión fulgurante.


 Nacido el 11 de febrero de 1926 en el seno de una familia de cocineros en Collonges-au-Mont d'Or, cerca de Lyon, este hombre epicúreo con una energía desbordante y viajero insaciable, consagró su vida a la gastronomía.


De pequeño prefería la caza al estudio, pero a los 16 años aprendió el oficio. Sus mentores fueron Eugénie Brazier, primera mujer en recibir tres estrellas en 1933, y Fernand Point.

Cocinero del siglo
A su restaurante llegaba gente del mundo entero para degustar sus platos emblemáticos como su ‘gratén de colas de cangrejo de río’ o su ‘sopa VGE’, un consomé a la trufa coronado por un trozo de pasta de hojaldre, creado en 1975 para su entrega de la Legión de Honor en el palacio del Elíseo.


 Aunque fue considerado el ‘papa’ de la gastronomía francesa, él solo se definía como un adepto de la cocina tradicional, a quien “le gustaba la mantequilla, la crema y el vino y no los guisantes cortados en cuatro”, afirmó en el libro Paul Bocuse, el fuego sagrado.


Elegido ‘cocinero del siglo’ en 1989 por la guía Gault et Millau,  y consagrado ‘chef del siglo’ en 2011 por el prestigioso Instituto Culinario de Estados Unidos, Bocuse abrió nuevos horizontes a la gastronomía francesa, asociada para siempre a su nombre y a su marca.


Era un trabajador incansable por lo que a partir de 1960 se convirtió en el primer chef en dejar sus fogones para instalarse en Japón, Brasil y Estados Unidos, inspirando a otros cocineros que vieron en él un ‘padre espiritual’. “Mi curiosidad me llevaba a todas partes”, decía Bocuse.
 



 




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