REVISTA EXTRA

Maestro del sijismo propone conciencia para salvar a la Humanidad


Babaji Baldev Singh, uno de los maestros del sijismo, estuvo en Bolivia para impulsar la conciencia y la meditación como vías para evitar la destrucción de la humanidad. Compartió con sus seguidores y habló con EL DEBER sobre el futuro de un mundo en peligro


Tercera vía el Sijismo surgió en la India como tercera vía entre el islam y el hinduismo. Fotos: Jorge Uechi
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09/06/2019

La sala principal del Biocentro Güembé se estremeció al escuchar el kirtan, la meditación devocional con cánticos y “mantras” a través de la cual los seguidores del sijismo oyen a Dios. En medio de los más de 100 visitantes de todo el mundo estaba Baldev Singh, que en su India natal llaman cariñosamente como Babaji. Munido de una túnica blanca, un turbante del mismo color y unas sandalias que apenas protegen sus pies descalzos, el maestro sij se concentra para una sesión de conexión espiritual.

Con cuidado acaricia su extensa y poblada barba gris, la misma que no puede cortar durante toda su vida, al igual que sus cabellos, fiel al mandato divino de esta religión monoteísta. Babaji forma parte de la “larga línea de santos” que llegan hasta Guru Nanak (1469-1539), el fundador de esta “gurmat”, fundada en el siglo XVI en la región de Panyab (India), como un intento de superación del enfrentamiento entre el islam y el hinduismo, y que hoy tiene 25 millones de seguidores. Horas antes de esta meditación, Babaji Baldev Singh habló con EL DEBER.

En un momento tan desafiante para el mundo, donde se ha impuesto la violencia, el individualismo, el consumismo y la indiferencia frente a la destrucción del planeta y del dolor de millones de personas que viven en la pobreza, la violencia y el abuso, ¿qué propone el sijismo a la humanidad ahora?



Como bien se ha dicho, vivimos en un momento muy peligroso. Es un tiempo en el que el hombre se ha vuelto cada vez más egocéntrico y violento. A millones de personas nos da mucho miedo el fanatismo religioso que se extiende por el mundo y los movimientos populistas que utilizan a los pueblos para sus propios intereses.

Este mundo se supone que debió ser el paraíso, hoy es un lugar de miedo y violencia. Estoy aquí, en Bolivia, porque en 1469 el profeta Gurú Nanak Dev Ji apareció en la Tierra y él quedó conmovido con la miseria del ser humano. Él viajó con los pies descalzos por todo el mundo llevando un mensaje muy claro: compartir, hermandad, paz, son las únicas vías para salvar al hombre de su destrucción. El sijismo cree firmemente en la libertad de cada uno para elegir, que nadie debería oprimir a nadie.

Durante ese tiempo, Nanak compartió su compasión y su profundo amor por la humanidad. Por encima de las limitaciones de todo credo religioso y de todo sistema político, todos debemos reconocer que somos humanos y que tenemos el mismo Padre, que es Dios.

Por encima de las relaciones humanas, tenemos la misma sangre, el mismo sentido humano y tenemos la misma conciencia. Esa misma conciencia de ser parte de una humanidad es lo que nos ha regalado el Padre. Por eso mismo, no podemos tolerar que nadie haga daño a otra persona por meros intereses materiales o políticos.



 Sin embargo, los avances tecnológicos parecen darnos la esperanza de un tiempo de bienestar para los hombres…

Pero la tecnología nos ha vuelto descorazonados y deshumanizados. Si no nos levantamos para ser nosotros mismos y amamos a los otros, vamos a perecer y las próximas generaciones nunca nos van a perdonar. Tenemos una enorme responsabilidad para dejar una atmósfera sana y limpia, pero no lo estamos logrando.

 ¿Estamos a tiempo para alcanzar esa conciencia y transformar nuestro mundo para hacerlo más humano?

Vamos demasiado rápido en la dirección equivocada. Pero el Padre nos está observando y él ha intervenido muchas veces, de tiempo en tiempo para hacernos reaccionar.

No solo tengo esperanza en el ser humano, sino que es el único ser que puede salvarse a sí mismo si hace lo correcto. No tenemos alternativa, no hay otra vía. Solo con Dios se evitará la autodestrucción. Esta es mi tercera visita a Bolivia, y la gente es tan amable y amorosa, que creo que aquí también está la esperanza de un cambio. No podemos ser pesimistas, viendo a la gente nos damos cuenta de que sí hay una salida.



Una de las creencias del sijismo es que los hombres pueden renacer a otras vidas si siguen los planes de Dios. ¿Cómo cree que es eso posible?

Este camino se sostiene sobre tres pilares. El primero es actuar con honestidad, tener una vida honesta. Que todas tus obras sean hechas con honestidad y pureza.

El segundo es ejercer la meditación, como medio para conectarnos con Dios o como quieras llamar al Todopoderoso, que nos ha creado. Cuando medito sobre ti, entonces su conciencia se conecta con la mía, y de esa forma sumamos conciencias para modificar el mundo. Cuando meditamos sobre Dios, entonces la conciencia divina, que es todo amor, compasión y tranquilidad, se conecta con nosotros. Y el tercer pilar es compartir con los otros lo que tenemos.

Comer juntos en la comunidad, no comer solos. Ser parte de un conjunto donde todos somos iguales. Vivir juntos, amar juntos, compartir juntos, caminar y bailar juntos, reír y llorar juntos. Esa es la premisa fundamental de la vida de los hombres, porque somos todos parte de una misma familia. Si logramos juntar estos tres pilares, a través de la meditación, nos volvemos más humanos y nos acercamos más a lo divino. Cuando dejemos este cuerpo, en la próxima vida, vamos a poder profundizar ese estado de conciencia. Las creencias son solo creencias. No se trata de creencias, sino de tomar conciencia de que venimos del Padre y de que todos somos parte de una misma conciencia.

 ¿Qué piensa de un mundo que ha decidido olvidar la idea de Dios?

Entiendo que hoy está esa vivencia. Pero no hay forma de vivir sin Dios. Incluso aquellos que dicen “olvídense de Dios”, se olvidan que son parte de lo divino. Dios mismo no nos dejaría pensar la vida sin él. Aún la gente que dice no creer en Dios, en lo profundo sabe que hay algo más.

Mi propia experiencia de Dios es que todos somos parte de él. Tú eres parte de Dios, él es parte de Dios, ella es parte de Dios. Todos somos Dios. Pero nos hemos separado de él, y por eso nos hemos vuelto egoístas, miserables y pobres. Todos somos portadores de Dios.

Hay muchas religiones en el mundo y muchos profetas en la historia. ¿Es posible el diálogo entre las religiones?

Hemos visitado los principales lugares sagrados de las diferentes religiones, incluso La Meca, de los musulmanes. Estuvimos en el Vaticano para visitar al papa, estuvimos con el Dalái Lama, líder del budismo y los principales centros del hinduismo. Hemos hablado con ellos. Yo no reconozco ninguna religión. Tú me puedes decir que eres musulmán, pero para mí eres un ser humano que forma parte de Dios. Para mí son todos hermanos míos, sin distinciones.

La religión, sin embargo, en muchos periodos de la historia, ha sido utilizada por sectores de poder para provocar violencia y dominación de otros seres humanos. ¿Cómo ve eso?

Hoy mismo eso ocurre con unos pocos que caen en el fundamentalismo. Esas personas están equivocadas porque ninguna religión habla de destruir a los otros, solo hablan de cosas hermosas, de la gloria de Dios y de la belleza del amor divino. Son unos pocos que utilizan la religión para sus propios intereses mezquinos. Y convencen a gente inocente para hacer el mal.

¿Quién es Babaji?, ¿qué hace Babaji en su tierra natal?, ¿cuál es su ocupación?

(se ríe) Me ocupo de la enseñanza sobre cómo hacer el bien para los seres humanos y traer la paz y amor para un mundo complicado.

El libro sagrado del sijismo, el Gurú Grant Sajib, ¿por qué es importante conocerlo?

Es importante porque sintetiza una cantidad enorme de canciones de amor y del espíritu de Dios. Tiene 1430 páginas y contiene las palabras de 5 de los 10 gurús del sijismo; y varios otros santos de otras religiones, incluidas el hinduismo, el islamismo y las religiones kabirpanthi y ravidasi.

Esa es su belleza, tiene las enseñanzas de varias religiones. Es el testimonio de Dios y de nuestra relación personal con lo divino.

¿Qué mensaje tiene para los bolivianos?

Nosotros viajamos por todo el mundo llevando un mismo mensaje. Es la tercera vez que estoy en Bolivia y estoy muy contento porque aquí la gente vive en mayor armonía, pese a todos los problemas que tienen.

Hemos viajado por China, Rusia, Australia, Estados Unidos. En las aldeas más humildes la gente no nos deja partir. En cada aldea compartimos, meditamos y nos conectamos para amarnos cada vez mejor.



 




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