MUNDO

Trump advierte a Rusia que tiene que salir de Venezuela; Moscú le responde


Rusia despliega soldados y misiles de defensa S-300 para sostener al régimen de Maduro. Trump exige la salida de esos efectivos. Moscú responde que Washington tampoco sale de Siria. Venezuela enfrenta el tercer día de un masivo apagón.


Fabiana Rosales expuso ante Donald Trump la persecusión a opositores en Venezuela
Escuchar el artículo   Publicidad Pausar Lectura

28/03/2019

Donald Trump lanzó un mensaje directo hacia el Kremlin. Durante una sorpresiva reunión en la Casa Blanca con Fabiana Rosales, esposa de Juan Guaidó, el mandatario estadounidense alertó que “Rusia tiene que salir de Venezuela” y ratificó su respaldo al movimiento opositor venezolano que busca sacar del poder al régimen encabezado por Nicolás Maduro.

Al respecto se ha pronunciado la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova. “Antes de sugerir a alguien de irse de algún lugar, EEUU debe implementar su propio concepto de salida, en particular de Siria... ha pasado un mes y me gustaría aclarar, ¿salieron o no?”, aseveró.

La Cancillería rusa informó que especialistas rusos se encuentran en Venezuela en concordancia con el tratado existente de colaboración técnica-militar entre ambas naciones, firmado en 2001.



“Antes de involucrarse en los intereses legítimos de otros estados, aconsejaría a la Administración de EEUU que también concrete libremente las promesas que fueron hechas a la comunidad internacional”, añadió Zajárova durante un programa de Piervy Kanal citado por TASS.

Moscú ha desplegado, al menos, 100 efectivos militares y un sistema de misiles S-300 en territorio venezolano en respaldo al Gobierno de Maduro al que considera víctima de un golpe de Estado por parte de Estados Unidos.

Los países del Grupo de Lima rechazaron la intervención militar rusa y rechazaron cualquier salida a la crisis política venezolana por la vía de fuerza.

Ayer, el autoproclamado presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, lanzó su “Operación Libertad” que promete una masiva movilización popular hasta el Palacio de Miraflores desde donde Maduro ejerce.



Mientras los tambores de guerra suenan cada vez con más fuerza, millones de venezolanos continúan sufriendo los embates de otro masivo apagón que hizo colapsar los servicios básicos, lo que puso en duda la capacidad de la administración de Maduro para mantener el control.

El mandatario estadounidense consideró “inconcebible lo que está ocurriendo” en Venezuela, y aseguró a Rosales que su equipo está “en contacto con su esposo”, Guaidó. “Estamos con usted al 100 por cien. Todo se resolverá. Siempre se resuelve. Nosotros vamos a conseguir que se resuelva”.

Otra guerra bipolar

“Rusia tiene que salir”, afirmó Donald Trump al ser preguntado por la presencia militar rusa en Venezuela durante el encuentro con Fabiana Rosales.

El pasado domingo, dos aviones castrenses rusos aterrizaron en el aeropuerto internacional de Maiquetía, el principal de Venezuela y que sirve a Caracas, y según el diario El Nacional, a bordo había unos 100 militares.



El Departamento de Estado estadounidense advirtió de que no se quedará “de brazos cruzados mientras Rusia exacerba las tensiones en Venezuela”, pero Rusia ha defendido la legalidad de su cooperación militar con el Gobierno de Nicolás Maduro, al que Estados Unidos y otros 50 países consideran ilegítimo.

Preguntado acerca de qué puede hacer EEUU para aumentar la presión sobre Maduro, Trump respondió: “Ahora mismo tienen mucha presión, no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada. Tienen mucha presión ahora mismo, así que, ya veremos”.

“Fuera de lo militar, no se puede alcanzar más presión de la que ya tienen”, agregó el mandatario, que reiteró que mantiene “todas las opciones abiertas”.

Trump pareció contradecir así sus propias declaraciones de la semana pasada, cuando afirmó que su Gobierno “todavía” no había recurrido a unas “sanciones realmente duras” contra Maduro, y que aún tenía esa herramienta disponible si veía necesario aumentar la presión.

Lamentó que Maduro “no acepte la ayuda” humanitaria que EEUU envió a las fronteras de Venezuela, lo que consideró que “no es bueno desde un punto de vista político, ni siquiera desde el punto de vista de un dictador”.

“Él (Maduro) prefiere que su gente se muera de hambre que recibir la ayuda”, sentenció.

El vicepresidente de EEUU, Mike Pence, también habló sobre la llegada de militares rusos a Venezuela durante su propia reunión con la esposa de Guaidó, que se produjo justo antes de que Rosales se desplazara al Despacho Oval para un encuentro con Trump y su hija, Ivanka, que no se había anunciado con antelación.

“Estados Unidos ve la llegada de aviones militares este fin de semana (a Venezuela) como una desafortunada provocación. Hoy llamamos a Rusia a detener todo su apoyo al régimen de Maduro, respaldar a Juan Guaidó y mantenerse del lado de las naciones en todo el continente hasta que se restaure la libertad”, indicó.

Rosales alerta

Fabiana Rosales visitó la Casa Blanca para reunirse con el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, pero en cuanto concluyó ese encuentro se desplazó al Despacho Oval para entrevistarse también con Trump, quien estaba acompañado de su hija y asesora Ivanka. “Queremos alertar al mundo de los posibles continuos atentados en contra del presidente Juan Guaidó”, afirmó.

TERCER DÍA DE PARÁLISIS POR EL APAGÓN

Venezuela siguió paralizada ayer por un apagón que detuvo la actividad del país petrolero y sumió en la desesperación a sus habitantes, sin solución a la vista.

“Este caos que se vive, sales y no sabes ni siquiera si llegas a tu casa, si consigues para comer, y ahora la luz y el agua, nada, estamos viviendo lo más desagradable que se ha podido vivir en Venezuela”, se lamentó Mildred Tejeras, una ama de casa de 48 años.

El país petrolero de 30 millones de habitantes volvió a quedar a oscuras el lunes a las 13:22 (17:22 GMT) muy pocos días después de la peor falla eléctrica de su historia, que se inició el 7 de marzo y duró casi una semana.

“La mercancía se daña, no hay agua, el transporte casi no funciona, no hay comunicación, yo no sé lo que pasa con mi familia, la inseguridad se agrava”, fustigó Néstor Carreño, encargado de una pizzería que debió cerrar.

Además de la capital, el corte afecta a 21 de los 23 estados.