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Estas son las frutas y verduras que debes consumir en invierno


En tiempo frío es importante consumir vegetales que contienen propiedades muy útiles para prevenir un resfriado o una bronquitis. Más ajo y cebolla

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06/06/2018

Durante estos meses, pocas personas se librarán de dolencias respiratorias, como un resfriado o una bronquitis. La tos es el síntoma más común de las tan frecuentes como indeseadas enfermedades del aparato respiratorio. 

Las mejores verduras 

Los vegetales de temporada tienen propiedades muy útiles ante estas afecciones tan molestas. Por ejemplo, las hortalizas aliáceas (cebolla, ajo) tienen propiedades mucolíticas y antisépticas: ablandan la mucosidad, favorecen la expulsión de moco y actúan contra los gérmenes (bacterias o virus) causantes o agravantes de la afección. La inhalación de la esencia que desprende una cebolla y los ajos ayuda a eliminar la mucosidad y alivia la tos. También son importantes acelga, zanahoria, cebolla, espinaca, zapallo, repollo, coliflor, arveja y haba, vainita, remolacha, rábano.

Vitaminas C y A

Otra fuente importante de antioxidantes naturales son las antocianinas, presentes especialmente en las verduras de color morado, como el repollo morado, los betacarotenos en las de color amarillo-anaranjado-rojizo, la zanahoria, que es el alimento más abundante en betacaroteno, la clorofila en las hojas verdes y compuestos sulfurosos en el brócoli y en el coliflor. 

Por otra parte, nuestro organismo necesita vitamina A para mantener en buen estado la piel y las mucosas, en particular las que recubren el interior de los bronquios y así reducir el riesgo de afecciones respiratorias. 

Zanahoria y brócoli

Para aprovechar mejor la vitamina C, no se las debe cocinar por mucho tiempo, lo aconsejado es darle un hervor. De ahí el interés de incluir cada día verduras crudas en forma de ensaladas o ligeramente cocinadas para minimizar las pérdidas de este nutriente. 

Indispensables en el invierno 

Ricas en ácido ascórbico o vitamina C. Los cítricos constituyen la primera fuente de esta vitamina, a excepción de la acerola (que contiene ácido ascórbico), guayaba y el kiwi, que concentran la mayor cantidad de este nutriente. También contienen ácidos orgánicos como el cítrico, que les confieren sabores ligeramente ácidos. Este último potencia la acción de la vitamina C. 

La fruta entera y cruda es la  mejor forma de aprovechar las cualidades nutritivas, justo en el momento en que se va a consumir. Ocurre lo mismo con los jugos y purés: si queremos conseguir todo su aporte vitamínico, consumirlos inmediatamente después de elaborarlos.
También se debe considerar la  microflora intestinal, que entre sus funciones está la de potenciar el sistema inmunitario, se encuentran en los productos cultivados como el yogur o la leche fermentada que contengan bacterias activas.