RURAL

Los cañeros inician la zafra en medio de crisis por caída de precios


La caída internacional del precio del azúcar, la sobreoferta en el país, y la baja compra de etanol de parte de YPFB marcan el comienzo de la labor


Un 70% de las 159.764 hectáreas sembradas se cosechará utilizando maquinaria de alta tecnología. El restante es manual, pero solo el corte. La carga se hace con tractores
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20/05/2019

El sector cañero atraviesa un momento difícil, que coincide con el inicio de la zafra. No se cumplió la proyección de crecimiento lanzada en 2018, cuando se esperaba que la aprobación de la producción de etanol, llevara a duplicar la extensión de la siembra.

El plan de incorporar etanol a la matriz energética hidrocarburífera establecía que los cultivos, este año, debían ocuar al menos 188.934 hectáreas, incluyendo ampliación y renovación.

“Pero lo del etanol quedó en propaganda. Se creó mucha expectativa entre los productores. A ello se suma hoy el excedente de más de 4 millones de quintales del año pasado. Eso contribuye a agravar la crisis en el sector. La sobreoferta hizo caer el precio en el país y a escala mundial se evidencia también hay un bajón”, indicó el presidente de la Comisión Nacional de Productores Cañeros de Bolivia (Concabol), Óscar Alberto Arnez.



En 2018 los productores decidieron plantar más de 30.000 hectáreas (ha) adicionales de caña, entre ampliación y renovación, sobre las 137.769 que se tuvo en 2017, totalizando 150.310 ha, que fue un récord en la siembra en la historia de la industria azucarera cruceña.

Pero ese crecimiento que, se pensaba, se iba a continuar en esta gestión hasta superar las 200.000 hectáreas, se desinfló.

Comparado con cifras de 2018, el área plantada para esta zafra abarca 159.764 ha, solamente 9.454 ha más, indica Adelino Gutiérrez, presidente de la Federación de Cañeros Santa Cruz.

Arnez refirió que la crisis económica que atraviesa el primer eslabón de la cadena azucarera, pone en riesgo la zafra cañera, cuyo inicio se había fijado para hoy, y deja en suspenso el crecimiento del área sembrada con miras a la zafra 2020.



Por otro lado, el titular de Concabol calificó a la zafra 2018 como una de las peores en la historia regional de esta actividad.

“Han tasado a Bs 135 el quintal de azúcar. De ese monto los cañeros han recibido un anticipo de Bs 120. Ahora temen no recibir un reintegro por los descuentos que se aplican en costos administrativos en la logística de venta. Esa liquidación ha generado incertidumbre”, puntualizó.

Los productores coinciden en señalar que el anticipo de Bs 120 por quintal de azúcar no cubre los costos para encarar la zafra que va a empezar, tampoco para la siembra con miras a 2020.

Y el problema se agudiza porque en el plano internacional el precio del quintal de azúcar, relacionado con la moneda nacional, ronda los Bs 105.

“Colocando la producción en el mercado nacional y extranjero la factura seguirá siendo negativa para el sector”, sostuvo Arnez.



Esperanza

Para el presidente de la Unión de Cañeros Guabirá, Alcides Córdova, el programa del etanol, a pesar de la lentitud con que marcha en lo que respecta a la demanda que debería existir de parte de la estatal petrolera YPFB, según los compromisos establecidos oficialmente, ofrece una esperanza al sector cañero que puede señalar el camino de salida a la crisis en la que se encuentra.

“El programa del etanol empezó muy lento. YPFB no estaba retirando los volúmenes comprometidos y eso generó preocupación frente a la zafra que va a empezar”, agregó.

En el ámbito de los productores se afirma que el problema se pudo evitar si YPFB cumplía el contrato original de compra de etanol y no lo hacía cuatro meses después, lo que no permitió que el componente del precio de este combustible pueda ingresar en la liquidación final del precio de la caña de la zafra 2018, lo que hubiera permitido amortiguar el mal precio del azúcar.

El presidente del ingenio La Bélgica, Rodrigo Gutiérrez Fleig, sostuvo que la crisis de precio data de hace dos años cuando se vetó la exportación de azúcar y ahí surgió el estocamiento.

El precio del quintal bajó de Bs 235 a 135 “y debemos exportar, así sea perdiendo, para liberar los excedentes de producción”, remarcó Gutiérrez.