SANTA CRUZ

Ante riesgo de colapso de edificio, cierran una calle y piden a vecinos precaución


La Alcaldía tomó medidas para precautelar la seguridad de los vecinos en tanto se hace un peritaje que determine con exactitud los daños que presenta el edificio. Se presume que la explosión se dio por una fuga en la planta baja del inmueble


Trabajadores retiran los escombros y han colocado vigas para reforzar la estructura. Foto: Fuad Landívar
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24/04/2019

Ante los serios daños que presenta el edificio afectado por una explosión, en el barrio Equipetrol, el gobierno municipal ha cerrado temporalmente el paso por la calle Nicolás Ortiz, donde está la fachada del edificio, y ha hecho llegar notificaciones a los vecinos para que tomen sus recaudos y eviten transitar por el lugar.

Estas medidas han sido tomadas para precautelar la seguridad de los vecinos, en tanto se hace un peritaje que determine con precisión el daño del edificio y si es necesario una demolición total o parcial del mismo, lo que puede llevar entre 10 y 15 días, informó el secretario municipal de Planificación, Emiliano Cronenbold.

La autoridad municipal manifestó que dicho peritaje está a cargo de expertos de la Sociedad de Ingenieros, que esperan tener resultados entre 10 y 15 días.



“Se han tomado las medidas necesarias para precautelar la seguridad de los vecinos”, indicó Cronenbold y agregó que hicieron llegar notificaciones a los vecinos de la zona para que tomen sus previsiones, entre ellos a los directivos del colegio privado cercano al edificio. Asimismo, los propietarios han colocado vigas para reforzar la infraestructura mientras se hace el peritaje.

En rueda de prensa, el secretario municipal reveló también que al revisar los archivos que tiene la Alcaldía sobre los inmuebles, no se han encontrado documentos de aprobación de dicha edificación, por lo que se presume que no contaba con la aprobación respectiva.

Modificaron la conexión

El vicepresidente Nacional de Operaciones de YPFB, Gonzalo Saavedra, aseguró que ya se tiene un informe preliminar de las indagaciones hechas tras la explosión, el cual da cuenta de que se dio una manipulación en la red domiciliaria, pues se aumentaron puntos de conexión de gas y se hicieron extensiones en la misma.



Indicó que el gabinete de medición (medidor) estaba en una posición diferente a la que se le había dejado cuando se hizo la instalación por personal técnico autorizado por YPFB.

Otra de las observaciones encontradas en la inspección es que en el primer piso se hallaron dos puntos que no están en el plano oficial, pues se extendió la red interna de las cañerías para habilitar otras dos cocinas.

En el segundo piso se descubrió una extensión hecha por cuenta propia; en la terraza sí se había instalado una conexión para un calefón, pero, al parecer, el propietario habilitó un nuevo punto para una cocina en un ambiente cerrado con vidrio blindex. Se desconoce aún quién hizo las modificaciones sin autorización de YPFB, lo que espera que se determine en las investigaciones.

“Basado en este informe se presume que la explosión pudo darse por una fuga desde un punto que no estaba conectado a un equipo, en la planta baja, posiblemente porque se dejó la llave de paso abierta”, dijo Saavedra.

Víctima lucha por su vida



Entre tanto, Alessandra Justiniano Santos, una de las seis víctimas de la explosión, lucha por recuperarse en la unidad de cuidados intensivos de la clínica Incor. Su familia señaló que la mujer tiene el 60% del cuerpo quemado y que fue entubada debido a problemas de respiración. Anteriormente le realizaron una intervención en los brazos, para bajar la presión que provocan las lesiones que sufrió, dijo su hermana, Vanusa Justiniano.



 




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