7º DÍA

Rebeca Delgado: “Celebro la fiscalización del caso mochilas, pero quisiera lo mismo para el nivel nacional”


Alejada del poder, la exparlamentaria se rehúsa a volver al ruedo. Ve corrupción en ambos bandos. Busca que se cumpla el fallo de la ONU, que consideró que se violaron sus derechos al impedírsele candidatear

La expresidenta de Diputados advierte que si el Gobierno no escucha al pueblo, le puede pasar como a Goni
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13/05/2018

En plena zona de preembarque, Rebeca Delgado apura el café antes de volar desde Cochabamba hacia La Paz para reunirse con sus abogados. Hace unas semanas fue notificada por la ONU de que le habían dado la razón: tenía derecho a haber sido candidata a alcaldesa de Cochabamba en 2015, pero el Tribunal Electoral Departamental y –según ella cree– una jugada política del Gobierno se lo impidieron.

Lleva tres años alejada de la política, está enfocada en el ámbito académico, pero eso no le impide observar que su ciudad está excesivamente polarizada. Cuenta por qué se alejó de José María Leyes, de cómo se rompió la relación y cómo cree que sus ministros no le dicen la verdad al presidente Evo Morales.

Esta resolución de la ONU le da la razón, usted debió ser candidata a la Alcaldía de Cochabamba en 2015, ¿qué significa para usted?
Significa que hay justicia internacional, una justicia que me había sido negada en Bolivia. Lo que ha hecho el MAS fue una maniobra política.

En plena campaña electoral sacaron una circular que vulneraba todas las normas respecto al ejercicio de un cargo electo. A mí lo que me queda es que si uno no consigue justicia en Bolivia, sí tenemos la esperanza en la justicia internacional. En ese mismo sentido ha ido el Gobierno a La Haya para resolver el diferendo marítimo. Todos tenemos esperanzas en las instancias internacionales y eso me hace pensar que su respuesta a mi tema será coherente, somos subscriptores de estos tratados y somos parte de estos organismos y debemos cumplir sus fallos.

¿Intentó usted hacer una cogestión con el alcalde José María Leyes?
En realidad hubo un apoyo coyuntural de votos, porque algo había que hacer con mis votos, pero no consolidamos una alianza de gestión. A partir de ello, ya en 2015, luego de presentar la demanda internacional, decidí cerrar el ciclo político y dedicarme a lo académico. Por este tema de la academia estoy ahondando más en derechos humanos, porque eso es lo que enseño. Este caso, que es un precedente en la región andina, será un estudio en vivo. Eso me alegra.

Con esta crisis edil de Cochabamba, ¿no se siente llamada?

Hoy enfrentamos un problema muy grave de polarización en Cochabamba, creo que sí se puede cambiar la situación y que hay personas que pueden llevar adelante la Alcaldía y la Gobernación, porque Cochabamba está dormida. Hay un tema de corrupción que hizo que caigamos al fondo del pozo.

Para usted, la corrupción está en ambos lados: es decir, en el MAS y en Demócratas.

Sí, definitivamente. Celebro la fiscalización que ha hecho la concejala Rocío Molina (en el caso mochilas), pero de la misma manera quisiera que hiciera la fiscalización de otros hechos y no solamente a escala municipal, sino nacional. Vemos que las fiscalizaciones se hacen solo dependiendo del color político. Corren solo con lo que quieren que corra, como sucedió en el caso de mi candidatura. Esperemos que tengan una labor de fiscalización, que cumpla el mandato constitucional.

Usted le dio su apoyo a Leyes después de que le bajaron su candidatura, ¿intentó cogobernar con
él?

No era mi intención. Cuando hicimos la alianza para el apoyo de mis votos, le pedía que pusiera en práctica los cuatro pilares de mi programa de Gobierno, que era lo que me interesaba. Él me ofreció la Secretaría de Desarrollo Humano (donde ahora se origina el escándalo de corrupción  del caso mochilas). No era mi intención. Lo que yo quería era apoyar desde afuera.

¿No se pudo?
A la tercera reunión que tuvimos, luego de que fue alcalde, ya no supe más de él. Tengo cartas escritas en las que le pedía reunión, incluso a través de los medios de comunicación, pero no nos atendía. Yo lo apoyé por mi iglesia y así en noviembre del año pasado tuvimos una reunión intermediada por la iglesia a la que asisto y ahí él aclaró que yo no tenía responsabilidad ni cuota en su gestión. Quedamos en que había que trabajar por Cochabamba, pero cada cual en su ámbito. No nos peleamos, pero sí creíamos que era bueno aclararle a Cochabamba que cada uno tenía sus particularidades.

¿Se siente aliviada ahora?
Totalmente. En realidad ya me sentía aliviada porque siempre es bueno aclarar las cosas en el ámbito político-partidario, y no solo las cosas que se hacen mal, también las cosas que se hacen bien.

¿Qué cosas ha hecho bien José María Leyes, por ejemplo?
(Piensa) ¿Qué cosas ha hecho bien? Habrá que hacer una evaluación. Después de más de un año que no he visto su gestión me resulta muy difícil hacer una evaluación, porque hay varios temas que se tienen que aclarar. Por ejemplo, las ciclovías, no es nomás pavimentar las calles.

¿Qué cosas ha hecho bien? No he visto honestamente un tema que nos haya dado identidad como Cochabamba y por eso digo que la politización nos ha hecho mucho daño. En la polarización, todo es de colores, o verde o azul. Lamentablemente se están copiando las formas: todo lo que hace el MAS ahora lo hace el menos. A los ciudadanos no nos interesa qué han hecho como partido para ganar votos, nos interesa el servicio. 

¿Cómo ve al Gobierno después del fallo del 28 de noviembre?
Cada vez están forzando más y no creo que vaya a llegar a un buen puerto. Si no escuchan al pueblo, corren el riesgo de ser echados como Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Sánchez Berzaín. Para recuperar esa legitimidad perdida, tienen que retroceder. Creo que tienen que hacer una reflexión, reconocer errores, si no, nos esperan días muy duros.

Usted participó de gabinetes ministeriales, trabajó en Palacio Quemado, ¿ve que el presidente Evo Morales tiene la voluntad de retroceder?

Por lo menos cuando yo estaba lo decía. Necesitamos que esa gente sea honesta con el presidente. Siempre hay la posibilidad de reconducción del ser humano, supongo que habrá la posibilidad de reconducción de una fuerza política.

Los que están ahora en el gabinete, ¿le dicen las cosas como son al presidente?

No. Cuando yo estaba, muchas veces me hice llamar la atención por decir las cosas. “La única que piensa así es Rebeca”, decía. Espero que haya gente con valor civil para decir las cosas.



 




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