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La loca historia de internet en Rusia entre hippies, hackers y un astrofísico


"Cruzada, la historia de Runet", una miniserie, cuenta cómo eran los primeros días de internet en Rusia cuando, para castigar a los hackers, les rompían las rodillas con bates de béisbol


coolconnections.ru
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09/06/2019

En los primeros días de internet en Rusia, un astrofísico administraba el portal más visitado del país, unos hippies lograban el primer "video-chat" entre la URSS y Estados Unidos y los proveedores del servicio, para castigar a los hackers, les rompían las rodillas con bates de béisbol.

 Esos años caóticos y libres, que coinciden con la caída de la Unión Soviética, son el eje de una serie documental que el periodista Andrey Lochak dedica a la sulfurosa historia del Runet, el internet ruso, en una época en la que el poder aún no había comenzado a aumentar su control sobre la red.

 Una historia poblada de personajes fuera de lo común, como el estadounidense Joel Schatz y el ruso Joseph Goldin, padres de la primera comunicación video en directo entre la URSS y Estados Unidos en los años 1980.



 En 1990, para festejar su reencuentro, estos dos hombres hicieron volar sobre la plaza Roja un misil balístico sobre el que habían colocado payasos, tras haber convencido a la policía de que tenían "autorización desde el más alto nivel".

 Estas increíbles imágenes de archivos abren el primer episodio de "Holy war. The history of the Runet" (Cruzada, la historia de Runet), miniserie de seis partes cuyos dos primeros capítulos serán presentados este domingo en Moscú en el marco del festival de filmes documentales Beat.

 Desde la creación de la primera dirección ".ru" hace 25 años hasta los intentos actuales del gobierno por controlar la red, el director viaja de Siberia a Silicon Valley para entrevistar a eruditos soviéticos, los "padres fundadores" olvidados, pero también a hackers, empresarios visionarios o inversores que cayeron en desgracia.

Piedra en el zapato del poder

En una secuencia de 1999, se ve a Vladimir Putin, por entonces joven primer ministro, interrogado sobre el tema de internet. "Dice que ve que es una iniciativa prometedora, que él mismo no utiliza pero que permite que se desarrolle. Y de hecho, no se metió con ella durante 15 años. Curiosamente hay que agracederle por eso", afirma divertido Lochak en una entrevista con la AFP.



 Pero estos últimos años, las autoridades no han cesado de reforzar su presión sobre el internet ruso, bloqueando contenidos y portales vinculados con la oposición, así como también servicios que se negaban a cooperar con ellas, como la plataforma video Dailymotion, le red social LinkedIn o el servicio de mensajería Telegram.

 "Runet es algo que molesta enormemente al poder. Es una piedra en su zapato. Entienden que hay que hacer algo, pero no saben demasiado qué. Intentan cosas, y nosotros vemos qué resulta", indica Lochak citando el caso de Telegram, en guerra abierta con las autoridades.

 En marzo, Putin promulgó una ley que permite bloquear medios en internet que difundan "falsas noticias", y otra que permite bloquear los contenidos que exhiban "falta de respeto" hacia las autoridades.

 La última amenaza, una ley prevista para noviembre de 2019, debe permitir a las autoridades tener un "control centralizado del tráfico" en internet ruso, para contrarrestar eventuales amenazas desde el extranjero. Ese control estará en manos, entre otros, de los servicio especiales rusos (FSB).

"Leyes sin sentido"

Andrey Lochak condena "todas esas leyes sin sentido". "Internet no puede ser controlado como controlan la televisión. Es la naturaleza misma de internet", afirma el director que anuncia una "batalla" entre los que apoyan un control y los que militan por su libertad. "No está claro quién ganará", agrega.



 A su entender, es demasiado tarde para que el Estado logre aislar a Runet, que conoció un cuarto de siglo de total libertad, una gran diferencia con países como China, donde internet se desarrolló bajo el control de las autoridades.

 Pero las consecuencias de la política gubernamental no son menos graves. "Los grandes medios digitales desaparecieron en Rusia o se convirtieron en mucho más pequeños, perdieron su influencia", lamenta.

 La serie es producida por Current Time, un canal de televisión en ruso creado por los medios Radio Free Europe/Radio Liberty y Voice of America, financiada por Washington. Estará disponible a partir de septiembre en YouTube y en la plataforma de Current Time.



 




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