Guider Arancibia Guillén
El fiscal Romay Cavero, que ocupó el cargo de fiscal de Distrito interino desde el 19 de junio hasta el 3 de julio, denunció que sus oficinas fueron allanadas sin ninguna orden judicial y que de forma abusiva se le secuestraron documentos que forman parte de expedientes de diversos procesos. No obstante, la denuncia fue desvirtuada por el fiscal de Distrito, Isabelino Gómez, que regresó a sus funciones luego de solicitar la suspensión de su vacación con el argumento de que tenía que velar por la institucionalidad en su condición de titular.
Cavero manifestó que cuando fue designado fiscal de Distrito en suplencia de Gómez, este se fue dejando su despacho con llave, por lo que no logró ingresar. Dijo que tuvo que ocupar otra oficina improvisada en la central; sin embargo, aseguró que el martes 3 a las 15:00 sus oficinas fueron allanadas por la fiscal del Plan Tres Mil, Margarita Medrano Maita. Señaló que encontró su despacho vacío y que le secuestraron gran cantidad de documentos procesales.
Durante la suplencia legal Cavero instruyó cambios y rotaciones de fiscales, entre ellos al coordinador de la Felcc Sebastián Égüez, que ejerce funciones bajo contrato, así como a Marcelo Delgadillo y a Margarita Medrano.
“Estoy denunciando a la fiscal Medrano por allanamiento, desacato y resoluciones contrarias a la Constitución Política del Estado”, dijo Cavero y comentó que Medrano fue quien recibió con banda de música a Gómez en el aeropuerto El Trompillo cuando este arribaba procedente de Sucre.
Por su parte, Medrano negó el hecho y aseguró que el fiscal Cavero está en su derecho de expresar lo que quiera. Confirmó que desde ayer fue designada como nueva coordinadora de la Fiscalía de Distrito.
Los cambios instruidos por Romay Cavero quedaron sin ningún efecto.
Fiscales con contratos
Cambios. Varios fiscales antiguos que pidieron el anonimato se quejaron por los cambios constantes de divisiones y consideraron que esa situación estaba generando un caos.
Reclamos. Un fiscal aseguró que en un mes fue cambiado tres veces. Primero estaba en la Fiscalía antinarcóticos, después en dos divisiones de la Felcc. “Creo que así no se puede trabajar, dejaba expedientes y tenía que conocer otros casos, pero ni los tocaba y ya me cambiaban; la gente reclama con razón”, dijo.
Institucionalizados. Quedan pocos fiscales institucionalizados en sus puestos de trabajo en el Ministerio Público cruceño. La mayoría son antiguos que llegaron a ocupar los cargos tras ganar concursos de méritos enmarcados en la Ley Orgánica del Ministerio Público.
Contratos. En los últimos tres años la mayoría de los fiscales ejerce funciones con contratos.