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El ultraderechista Jair Bolsonaro y el socialista Fernando Haddad, líderes en los sondeos de intención de voto para las presidenciales de mañana, prosiguieron sus ataques mutuos a dos días de las elecciones más polarizadas e imprevisibles en las dos últimas décadas en Brasil.

Un día después del fin de la campaña en radio y televisión y con los mítines ya prohibidos por la legislación electoral, ambos usaron sus herramientas favoritas -el ultraderechista las redes sociales y el socialista un encuentro con electores- para mantenerse al ataque y descalificar uno al otro.

Bolsonaro, en un mensaje en su cuenta en Twitter, insistió en que Brasil no merece ser gobernado desde la cárcel, en clara referencia al encarcelado Luiz Inácio Lula da Silva, ni por ahijados políticos de los presidiarios, ya que Haddad fue escogido por el expresidente como su sucesor en la disputa y acude a consultarlo semanalmente a la prisión.

El Arzobispado de la provincia de Salta, en el norte de Argentina, anunció que retiró de su cargo al sacerdote Emilio Raimundo Lamas, acusado de cometer abusos sexuales a menores.

La decisión la tomó un Tribunal “ad hoc”, constituido por mandato de la Congregación para la Doctrina de la Fe, según difundió la Iglesia en un texto firmado por el vicario judicial Loyola Pinto y de Sancristóval.

“El Tribunal colegiado ha entendido por unanimidad que las acusaciones eran ciertas en su esencia, condenando al presbítero a la pena máxima.