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 La reserva judicial dictada por el Juzgado Segundo Público de la Niñez y Adolescencia en el proceso interpuesto por el presidente Evo Morales en contra de su expareja Gabriela Zapata, por presunta violencia contra un menor, mantiene la incertidumbre sobre la existencia del hijo del primer mandatario.

En febrero, el comunicador Carlos Valverde denunció un presunto tráfico de influencias por parte de Zapata quien supuestamente valiéndose de su condición de madre de un hijo del presidente, obtuvo contratos para la empresa china CAMC por $us 500 millones. Zapata ejercía como gerenta comercial de la firma asiática.

.Una comisión de la Asamblea Legislativa Plurinacional tras revisar los contratos de la CAMC y verificar las obras denunciadas, descartó que hubiese tráfico de influencias. Sin embargo, permanece la incertidumbre sobre la existencia del menor que es tratado en un proceso judicial reservado, donde los abogados del jefe de Estado aseguran que no hay constancia de la existencia del niño y Zapata afirmó que  lo presentó ante la juez.

Al respecto, el abogado constitucionalista, Williams Bascopé, explicó a ANF que "la reserva judicial es para proteger la identidad, el nombre y la integridad del menor de edad".