Tanto la Comisión Investigadora que se formó para ocuparse del asesinato como el último presidente de la Unión Soviétioca, Mijail Gorbachov, coinciden en que el asesinato de Boris Nemtsov es un intento por crear un clima de desestabilización política en Rusia.
Nemtsov fue viceprimer ministro durante el Gobierno de Boris Yeltsin.?Integraba el partido político opositor RPR-Parnas, muy crítico con el presidente Vladimir Putin.

Ucrania, amenazada
El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, afirmó ayer que Boris Nemtsov le dijo hace unas semanas que debía hacer públicas pruebas convincentes de la injerencia militar rusa en Ucrania.
El jefe del Estado agregó que "alguien" tenía mucho miedo de que ello ocurriera. "Boris no tenía miedo. Los verdugos tenían miedo. Ellos lo mataron", afirmó.

El presidente ucraniano destacó que Nemtsov era "un gran amigo de Ucrania y un gran patriota de Rusia", una persona que "hacía de puente" entre los dos Estados.

"El 1 de marzo él debía encabezar una marcha multitudinaria (en Moscú) para demostrar que existe otra Rusia, que quiere a Ucrania, que respeta los derechos humanos y para la que la palabra "libertad" significa algo", agregó.

Nemtsov, de 55 años, fue asesinado en Moscú de cuatro tiros en la espalda cuando al filo de la pasada medianoche paseaba con una amiga por uno de los puentes sobre el río Moscova, cerca del Kremlin.
La Policía de Moscú localizó ayer el auto Lada Priora blanco desde el que se efectuaron presuntamente los disparos.

Condenas
La alta representante de Política Exterior de la UE, Federica Mogherini, señaló que “la UE espera que las autoridades rusas conduzcan una completa, rápida y transparente investigación del asesinato, con el fin de llevar a los responsables ante la justicia”.

Nemtsov “luchaba por una Rusia moderna, próspera y democrática, abierta al mundo”, destacó Mogherini. Líderes de varios países condenaron el asesinato. Vladimir Putin le dijo a Dina Eidman, madre de Nemtsov, que "se hará todo" por castigar a los asesinos