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La convivencia con los cojñones (gente que no es parte de su pueblo) en el área urbana trajo serios problemas a la comunidad ayorea. Uno de estos son las enfermedades que para ellos eran desconocidas, pues hay muchos con diabetes y presión arterial.

Hace un tiempo llegaron a asociar la dirigencia con la diabetes, porque muchos de sus líderes que viajaban a la ciudad, luego de hacerse estudios médicos, descubrían que tenían diabetes. La noticia se propagó en la comunidad a tal punto que uno optó por renunciar al cargo y retornar al área rural.

Del mismo modo, el pueblo ayoreo mantiene viva la esperanza de contar con un seguro de salud que cubra la dotación de medicamentos. El centro de salud de la zona les brinda atención, pero es insuficiente.
La tenencia del documento de identidad también se hizo indispensable en la ciudad; sin embargo, no todos cuentan con el carné. Muchos se prestan el documento para salir a trabajar.

De las 27 comunidades ayoreas que hay en Santa Cruz, las que han conseguido mejoras son las del área rural, pues allá tienen territorios consolidados que les permiten desarrollar proyectos productivos y viviendas dignas

Difícil convivencia
Algunos vecinos de las dos comunidades ayoreas en la ciudad todavía los ven como agresivos, aunque también admiten que con el pasar del tiempo la convivencia ha mejorado