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Rolando Romero no es el único de los exalcaldes de La Guardia, de la anterior gestión, en ser llamado a rendir cuentas ante la justicia, pero es el primero en ser enviado a prisión. También son investigados Jaime Cabrera y Damaris Rivera por uso irregular de recursos municipales, entre otros delitos.

La situación de Romero es complicada. Este miércoles, la jueza Roxana Encinas ordenó su encierro preventivo en Palmasola por los delitos de incumplimiento de deberes, omisión de denuncia y uso indebido de bienes y servicios; todos relacionados con el accidente de un vehículo municipal en agosto de 2012.

La vagoneta Toyota Prado, con placa de circulación 2050-BPI, en el momento del accidente era conducida por funcionarios de la Alcaldía guardieña que dijeron contar con la autorización del entonces alcalde Romero. Volcaron cuando retornaban de un festejo en la finca de Romero, en Peji.

Romero, que llegó al sillón municipal después de haber sido elegido concejal por el Movimiento Al Socialismo (MAS), ahora enfrenta nuevas denuncias, de hecho esta tarde debe declarar ante el Ministerio Público por el desvío de fondos de las AFP, entre otros delitos.

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El origen de las denuncias

En la gestión pasada el municipio de La Guardia se vio sumergido en una profunda crisis económica y política que derivó enfrentamientos, además de protestas de la población afectada, entre otras cosas, por demora en el recojo de la basura, la falta de suministros y pago de salarios en centros de salud.

Pero, ¿cómo se llegó a ese extremo? Todo comenzó cuando Jorge ‘Chichino’ Morales, de la agrupación ciudadana Voces, fue reelegido alcalde por séptima vez consecutiva en abril de 2010 y el MAS se hizo con el control del Concejo Municipal.

El órgano deliberante obligó, por una denuncia de corrupción, a Chichino a renunciar en junio de 2013 y desde entonces, hasta mayo de 2015, cuatro concejales masistas se convirtieron en alcaldes, Jenny Fernández, Rolando Romero, Jaime Cabrera y Damaris Rivera.

Cabrera y Romero se sentaron en diversas ocasiones en el sillón municipal de La Guardia y permitieron que sus bandos de seguidores se enfrentaran entre sí. Finalmente terminaron denunciándose, respectivamente, ante la justicia.

En las elecciones de 2015 Chichino fue reelegido nuevamente alcalde (por octava vez consecutiva) y tomó el mando municipal el primero de junio. Actualmente, es la persona que está continuando con los procesos a los exalcaldes y sentando nuevas denuncias.

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Una ‘lluvia’ de procesos

Morales explicó que los delitos por los que Romero fue cautelado el miércoles y enviado con detención preventiva, fue a raíz de un proceso iniciado por Jaime Cabrera y que él, como nuevo alcalde, se convirtió en parte querellante.

Pero... hay nuevas denuncias. Romero deberá declarar la tarde de este jueves ante la fiscal Fanny Alfaro y Jaime Cabrera lo hará este viernes. Las investigaciones también han sido abiertas contra Damaris Rivera, que estuvo al frente del Ejecutivo guardieño de enero a mayo de 2015.

Morales señala que los ha denunciado por desvíos de fondos de la AFP; sobreprecios en tinglados, en la iluminación de la doble vía a La Guardia, en la construcción de un hospital y de una plaza, además de mal uso de bienes públicos.

Explica que los exalcaldes  han dejado a las nueve volquetas del municipio en desuso. “La reparación de cuatro, que fueron compradas a Nibol, significan un gasto de más de un millón de bolivianos. A las otras cinco, les faltan piezas”, apuntó.

El actual alcalde dice que el daño no termina ahí. La auditoría a la anterior gestión ha permitido encontrar también que de las 22 motocicletas de propiedad de la Alcaldía, solo funcionan dos que están en manos de la Policía, a las demás se les ha cambiado los motores originales, de fábrica japonesa, a chinos.