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Fuerzas de seguridad argentinas allanaron este martes, por orden judicial, la Fiscalía especial de investigación del atentado contra la mutual judía AMIA, encabezada por el fiscal fallecido Alberto Nisman, en busca de nuevas pruebas para la investigación sobre su muerte.

La medida fue ordenada por la fiscal Viviana Fein en la causa por "muerte dudosa" de Nisman, como parte de las medidas de prueba para encontrar una explicación a su fallecimiento, informaron fuentes judiciales, según la agencia de noticias Efe.

El personal de Prefectura Naval, que participó en el allanamiento de la Fiscalía, situada en el centro de Buenos Aires, buscaba ordenadores y elementos de importancia para la causa, agregaron las fuentes.

Toda la documentación relacionada se encuentra en manos del juez Ariel Lijo, quien este lunes se reincorporó a sus funciones para tramitar de urgencia la denuncia.

Nisman denunció la semana pasada a Cristina Fernández, presidenta argentina, por considerar que el memorándum de entendimiento aprobado con Irán en enero de 2013 incluía un presunto encubrimiento de los sospechosos del atentado contra la mutual judía AMIA a cambio de las relaciones comerciales y el intercambio de petróleo por granos en un contexto de crisis energética en Argentina.

Este lunes Nisman apareció muerto con un tiro en la sien, en su casa en Buenos Aires, pocas horas antes de revelar ante el Parlamento argentino detalles y pruebas relacionadas con su denuncia contra la presidenta Fernández por supuesto encubrimiento a los autores del ataque en 1994.

Antes de morir, Nisman había asegurado que tenía pruebas que demostraban que, tal como apuntaba la investigación y la comunidad judía, Irán y la organización Hezbulá estuvieron detrás de la planificación y ejecución del ataque a la AMIA, que causó 85 muertos.

Comenzaron los interrogatorios

La fiscal a cargo de la causa por "muerte dudosa", Viviana Fein, comenzó este martes los interrogatorios y recibió, entre otros, a la exmujer de Nisman, a dos de los diez policías que integraban la custodia del fiscal, al encargado del edificio donde vivía y al colaborador que le prestó el arma desde la que se realizó el disparo, encontrada junto al cadáver.

La exesposa del fiscal, Sandra Arroyo Salgado, pidió dejar actuar a la Justicia y "no hacer conjeturas", en declaraciones a los medios a la salida de la Fiscalía.

Los dos custodios que fueron sometidos a indagatoria por Fein declararon que nunca subieron a la casa y que intentaron comunicarse con él durante dos horas el domingo pero, al no obtener respuesta, llamaron a su madre para entrar a la vivienda.

El barrido electrónico para determinar si había pólvora en las manos de Nisman "dio negativo", aunque ello no descarta el suicidio ya que las armas de pequeño calibre como la que le causó la muerte no siempre dejan rastros.

Los resultados preliminares de la autopsia conocidos el lunes apuntan, por la posición de la mano y los dedos, a que la pistola fue disparada por él mismo y a que en su deceso "no hubo intervención de terceras personas".

Sin embargo, las especulaciones sobre la muerte del fiscal se vieron alimentadas al conocerse que dejó una nota con una lista de compras para el lunes.

La nota estaba dirigida supuestamente a una empleada doméstica y fue hallada durante el registro del apartamento de Nisman, según reveló la Fiscalía.