Opinión

Federalismo, alternativa de gobierno

El Deber 14/7/2018 04:00

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Bolivia desde inicio de la República, en 1825, ha girado en torno a un sistema unitario centralizado, dejando a muchas regiones marginadas de la dinámica estatal, el mismo que fracasó y necesita recomponer su estructura organizativa al amparo de la libre autodeterminación de pueblos que exigen cambio de gobernabilidad.

Esta fractura entre Estado y regiones, ha justificado acciones de lucha que se inician con la descentralización, mediante propuesta en la Asamblea Constituyente y que ha incomodado a gobernantes. 

Intentaron establecer el sistema federal Andrés de Santa Cruz en 1836, al proclamar la Confederación Perú–Boliviana; José Ramón Muñoz, en 1868 presentó el proyecto de Constitución Federal a la Asamblea Constituyente, durante el régimen de Mariano Melgarejo y fue perseguido, pero su idea sirvió para que tres años después, en 1871, Lucas Mendoza, Nataniel Aguirre y Eliodoro Villazón presenten la primera propuesta federal que fue rechazada.

En Santa Cruz, Andrés Ibáñez al proclamar federalismo en 1876 fue acusado de separatista y fue fusilado en el gobierno de Hilarión Daza el 1/5/1877. Melchor Pinto y Carlos Valverde lucharon por descentralización hasta conseguir el 11% de regalías, que estableció el presidente Germán Busch en 1937; el gobernador Rubén Costas está siendo procesado por proclamar autonomías departamentales. Hace dos años el
Comité Cívico de Potosí propuso un modelo federal.

El sistema político federal no es novedad donde el jurista Friedrich sostiene que el federalismo, con su división de poderes entre autoridades centrales y locales, es soporte del gobierno constitucional libre y una parte integrante del constitucionalismo moderno, tal división opera como restricción eficaz contra los abusos del poder central.  

Al federalismo se le asignan competencias para que tome sus propias decisiones en ámbitos sociales, políticos, jurídicos y económicos, plantea un régimen independiente y cada departamento administra sus propios recursos para atender obras. 
Se aplica con buenos resultados en Brasil, Europa y Estados Unidos y en este último se lo considera uno de los pilares del gobierno constitucional y democrático, donde se afirma que no existe libertad, sino despotismo cuando en un Estado no se encuentran divididos y fiscalizados los poderes legislativo, ejecutivo, judicial y electoral

En días pasados una caravana de ciudadanos liderado por Joe Núñez se trasladó a San José de Chiquitos  y plantaron “el mojón federalista” como símbolo de reencauzar la lucha por conseguir este noble ideal, pues el pueblo, a raíz del deterioro de la política, está hastiado del centralismo corrupto y cifra esperanza en nuevo liderazgo más esclarecido y sin compromiso con el pasado, que tendrá la misión de impulsar el modelo federal como alternativa de gobierno, que respeta la Constitución y los principios democráticos.