Escucha esta nota aquí

En el segundo día de juicio, los abogados del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y del exministro Carlos Sánchez Berzaín culparon por las muertes de ocho personas durante los hechos de octubre de 2003 al actual presidente Evo Morales y al dirigente campesino Felipe Quispe.
 La abogada Ana Reyes aseveró que “no hubo un plan (del Gobierno de Sánchez de Lozada) para matar gente" y que los responsables de estos “trágicos" hechos son Morales, líder por entonces del sindicato de cocaleros, y Quispe, dirigente aimara y exmiembro de un grupo indigenista armado.

El viceministro de Autonomías, Hugo Siles, comentó que “es una absoluta falacia. Un gobierno con poca legitimidad aplicó el uso de la fuerza para imponerse y mataron a civiles. Los argumentos de los genocidas van en contrasentido con la historia”.

Felipe Quispe respondió primero que Evo Morales no estuvo en el país, “estaba en Libia, luego en Venezuela, se ha escapado. Yo sí estuve y no voy a negarme. Quieren hacerme un juicio, es fácil procesar a un indio, yo soy culpable, porque hice bloqueos, huelga de hambre, todo El Alto se levantó, los militares reprimieron y así cayó el Gobierno”.

Reyes aseguró que La Paz enfrentaba una “crisis total", en un país “inestable", con bloqueos de vías y puentes, la muerte de tres uniformados, emboscadas, escasez de suministros, comida y combustible y amenazas de saqueos. 

A esto se sumó, según la versión de los abogados de los demandados, que como resultado de las protestas murieron “transeúntes inocentes", turistas fueron bloqueados en pueblos turísticos y hubo infraestructuras destruidas con dinamita.

Quispe respondió que “intención de desestabilizar no había. El Palacio estaba vacío, podíamos llegar sin problemas si queríamo tomar el poder. Cobrábamos la deuda de 72 puntos de demandas, abrogar la ley INRA, el 21060, queríamos tractores, universidades. El gringo (Sánchez de Lozada) no supo cumplir y creo que prefirió caer”, replicó.

El jurado escuchó el testimonio de los padres de una niña que falleció por un impacto de bala cuando se acercó a la ventana de su casa durante un enfrentamiento en Warisata. Eloy Rojas y Etelvina Ramos, padres de Marlene Rojas, niña de ocho años baleada durante un tiroteo que duró al menos siete horas el 20 de septiembre de 2003 cuando los militares intentaban desbloquear la ruta para rescatar a turistas parados en Sorata. “El Gobierno hizo lo que tenía que hacer”, respondió la abogada al referirse al trágico desbloqueo.

Otra faceta 

Perdón
El exmandatario Jaime Paz Zamora aseguró que ya perdonó "desde su corazón" a Sánchez de Lozada y a Sánchez Berzaín por el caso de los narcovínculos y por dañar la democracia durante las convulsiones sociales registradas en octubre de 2003.  

Acusación
Jaime Paz Zamora remarcó que Goni y Sánchez Berzaín  montaron el caso "narcovínculos" junto a la DEA y la embajada americana. El caso salpicó al entonces jefe del MIR, Óscar Eid Franco.