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La transformación de la matriz energética en Santa Cruz agita la construcción de estaciones de servicio. El sector empresarial que refugia sus inversiones en la comercialización de combustibles derivados de hidrocarburos -gasolina, diésel y GNV-, con datos de la entidad que regula las actividades del sector (ANH), encara más de una veintena de proyectos.  

La localización de los emprendimientos en zonas estratégicas que sostienen su economía en la producción agroindustrial es lo más relevante. En la lista asoman, además de Santa Cruz -área metropolitana-, Warnes, Montero, Guarayos, Cotoca, Saavedra, Yapacaní, Porongo, Cuatro Cañadas y Portachuelo. 

Desde la estatal indicaron que de los 21 proyectos de inversión  que cuentan con autorización de construcción de obras civiles, 14 en su perfil estructural perfilan la  venta de  GNV y siete combustibles líquidos -diésel y gasolina-.

La ANH detalla que aparte de los surtidores con autorización de construcción hay otros 26 proyectos en evaluación. Pertenecen a personas que presentaron documentación manifestando interés en el negocio, pero que no cuentan con resolución administrativa de la ANH para desarrollarlo.  

Gravitación fuera de la ciudad 
La oferta de  gas vehicular o ‘energía limpia’ crece y se convierte en un nicho de negocio atractivo en provincias cruceñas. En la estación de servicio Las Conchas, distante 85 km en la ruta Santa Cruz-Trinidad, alistan una nueva infraestructura donde habilitarán la isla para comercializar GNV. 

El administrador Wilmar Suárez señaló que el crecimiento de unidades de transporte público de pasajeros y la alta demanda de GNV condicionó la obra, cuyo costo varía entre $us 500.000 y 700.000. La administradora estatal de carreteras estima un flujo diario de 2.000 vehículos livianos y pesados por la vía Santa Cruz-Beni.

En el norte, según empresarios dedicados a la venta de derivados de hidrocarburos, la instalación de estaciones de servicio de gasolina, diésel y GNV refleja un repunte atribuido al crecimiento del parque automotor de pasajeros. 

En Montero, la ciudad más poblada del norte cruceño, en 2017 se abrió un surtidor a la salida de la ciudad, frente al Regimiento de Satinadores, y se proyectan otros dos en la circunvalación oeste.

En Portachuelo, desde el año pasado, funciona el surtidor Los Bigotes que ofrece GNV, gasolina y diésel. La propietaria Rossmery Parada aseguró que vehículos livianos de pasajeros y unidades de transporte de carga vinculadas a  actividades agrícolas acaparan la mayor demanda comercial. 

En San Carlos, Buenavista y Yapacaní el año pasado se abrieron surtidores que ofertan GNV y combustibles líquidos. 
Administradores y propietarios estiman que un surtidor demanda una inversión de $us 1 millón. 

Reporte sectorial  

Según la Asociación de Propietarios de Estaciones de Servicio de Combustibles Derivados de Hidrocarburos en General (Asosur) Santa Cruz,
21 proyectos se encuentran en construcción y estiman la conclusión de las obras civiles en la presente gestión. 

La necesidad de contar con el aprovisionamiento regular de combustible y el cambio de la matriz energética en el país con el GNV son las variables señaladas por Asosur que alientan los nuevos proyectos de inversión.


Las proyecciones para 2018 están relacionadas con la apertura de nuevos surtidores de GNV y de combustibles líquidos.