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Las siamesas, que nacieron el miércoles en el hospital de la Villa Primero de Mayo y que fueron trasladadas a la maternidad Percy Boland, están unidas por el tórax y comparten un mismo corazón, además del hígado, es decir, se trata de un caso similar al presentado el año pasado con las niñas Hanna y Tailor.

La madre de las bebés, una joven (19) de Cotoca, fue sometida a una cesárea el miércoles en el hospital de la Villa. Ella y su esposo esperaban a su segundo hijo, pero tuvieron siamesas.

La directora de la maternidad Percy Boland, Beatriz Durán, indicó que tras ingresar a la maternidad, la niñas fueron internadas en terapia intensiva del área de neonatología, donde están recibiendo los cuidados necesarios, mientras que la madre fue hospitalizada en internación.

Durán explicó que las pequeñas comparten el corazón y el hígado, pero además tienen una pequeña malformación en una parte de los intestinos. Dado a que sus pulmones no están funcionando con normalidad fueron conectadas a respiradores, por lo que tienen respiración asistida.

Por su parte, el jefe de Neonatología de dicho hospital, Erwin Román, explicó que las bebés están estables, pero su pronóstico es reservado. En este sentido, agregó que están siendo sometidas a exámenes, como una tomografía con contraste que mostrará toda la función cardiaca.
“Estamos haciendo los estudios para ver si comparten arterias o algún vaso importante para tener un pronóstico preciso”, dijo la directora del centro hospitalario.

El doctor Román afirmó que la asistencia tanto de las niñas como de la madre está siendo cubierta por el Seguro Universal de Salud (SUMI) y adelantó que la posibilidad de separarlas en casi nula.

Tercer caso en Bolivia

Se trata del segundo caso en Santa Cruz y el tercero en Bolivia en los últimos años. En septiembre del año pasado, en la maternidad Percy Boland, nacieron las siamesas a las que sus padres llamaron Hanna y Tailor. Fallecieron a los dos días de haber sido dadas de alta. El otro caso se presentó en Cochabamba, cada bebé tenía su propio corazón