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A finales de 2012, un par días antes de que noviembre concluya, se detuvo a funcionarios del Gobierno, fiscales, jueces y abogados, acusados de ser parte de una organización dedicada a extorsionar.
Este caso fue denunciado por Jacob Ostreicher, un extranjero que llegó al país para supuestamente invertir en temas agrícolas y que fue detenido por la Policía, acusado de tener vínculos con el narcotráfico.

En ese entonces se detuvo a varias personas como los exfuncionarios del Ministerio de Gobierno, Fernando Ribera, Denis Rodas y Boris Villegas, a los que se sindicó de haber presionado a jueces y fiscales para evitar que Ostreicher logre su libertad. También cayeron en las redadas el exfiscal de Distrito cruceño, Isabelino Gómez, además de colegas suyos como Edward Mollinedo.

El proceso, que estaba siendo investigado por una comisión de fiscales integrada por Ángel Álvarez, Olvis Égüez y Mabel Andrade, ahora tiene solo a una persona en el penal de Palmasola, Boris Villegas.

Los liberados
Rodas y Ribera fueron de los últimos en dejar la cárcel, ya que antes de ellos dejaron el penal Moisés Aguilera, Roberto Achá, Edward Mollinedo, Isabelino Gómez, Gustavo Céspedes, Miguel Gutiérrez, Cory Balcázar y Ramiro Ordónez, que también aceptaron un procedimiento abreviado para evitar llegar a un juicio oral.

Pese a que todos indicaron que este era un caso político y que siempre afirmaron ser inocentes, al final decidieron aceptar los delitos que la Fiscalía les imputó y huir del encierro carcelario, nte la ausencia de su principal acusador en el país, Ostreicher, el empresario judío que huyó de Bolivia a mediados de diciembre de 2013.

Todos los procesados en este caso fueron condenados a tres años de prisión, aceptando haber participado en los delitos de organización criminal, uso indebido de influencias, beneficios en razón del cargo y concusión.

Pese a este panorama, Villegas insiste en su inocencia y se resiste a someterse a un procedimiento abreviado.
Él dejó la celda del área de máxima seguridad conocida como PC7 y ahora está en un espacio que colinda con régimen abierto, en el PC6.

El prófugo
En esta investigación hay un prófugo. Se trata del expresidente de la Corte Superior de Justicia, Ariel Rocha, que también fue sindicado de presionar a jueces para dirigir fallos.

Una entrevista del periódico El Espectador, ubica a Rocha en Colombia. La publicación señala que él buscaba obtener asilo en ese país