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Son 41 días sin que el aparato público de?Beni pueda mover un solo centavo. Seis semanas desde que el 14 de abril, por instrucción del Ministerio de Economía, las cuentas de la Gobernación han quedado congeladas y sin poder cubrir buena parte de los servicios comprometidos por la gestión o pagar los salarios de los empleados de la administración de Carmelo Lens.

Así, en plena transición del mando de manos de Lens a las del masista Álex Ferrier, ganador del reciente balotaje por la Gobernación, todo es incertidumbre, “todo tambalea”, al punto que Lens supone que nadie va protestar por la crisis causada para los días finales de su gestión y asegura que solo se descongelarán las finanzas departamentales “al día siguiente de la posesión del MAS”.

Algunas críticas
Se anunció protestas la semana pasada, se declaró emergencia en el Comité Cívico, hasta un paro regional de actividades llegó a proponer el líder cívico beniano, Erick Mendizábal. Pero hasta ahora, nada. Y para Juan Acosta, titular de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (Apdhb) en Beni, eso es signo de “que la gente se ha rendido ante una medida política”.

Acosta echó de menos la intervención de los senadores y diputados de Beni en busca de una salida para el problema. “¿Dónde estarán metidos nuestros representantes en la Asamblea Plurinacional? ¿Se escondieron?”, ironizó.

Rodrigo Guzmán, diputado por Beni, dijo que no es verdad lo que critica Acosta y que todo es “una decisión política del Gobierno para dejar mal parado a Lens”. El senador Yerko Núñez aseguró que pedirá un informe escrito al Gobierno. Pero todos hablan con resignación