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La gestión 2014 cerró con una caída generalizada del 6,5% del índice de precios de los productos agrícolas de exportación y los pronósticos indican una disminución agregada del 5% en 2015, de acuerdo a un informe del Banco Mundial, proporcionado por la Cámara de Exportadores de Santa Cruz. La tabla de salvación es la industria, según coinciden las empresas, los productores y los exportadores.

Asimismo, desde el sector productivo cruceño se busca mitigar esta disminución del valor de los granos y alimentos en el exterior, mejorando el rendimiento en la cosecha de cultivos, como la soya, la caña de azúcar y el maíz.

El Banco Mundial observa que entre diciembre de 2014 y el mismo mes del año anterior, los precios internacionales de la soya se desplomaron un 9%; el aceite, un 14% y la harina de soya, un 3%; el aceite de girasol, un 20%; el maíz, un 26%; y el azúcar, un 3%.

Alberto Ospital, gerente de Louis Dreyfus Commodities Bolivia, manifestó que la acumulación de stocks en EEUU y las buenas perspectivas de cosecha 2015 en Sudamérica están indicando al mundo, que, pese a que la demanda firme existe, no se debe seguir incrementando la producción a escala global.

Proyecciones para este año
Se prevé que este año los precios de los granos seguirán contrayéndose. “La explicación es porque los mercados se encuentran abastecidos, las restricciones a las exportaciones se han levantado, además de las buenas previsiones de las cosechas de los principales países productores de materias primas agrícolas debido a los menores precios”, explica José Alberti, analista económico de la Cadex.

Se estima que la soya disminuirá un 4% más, mientras que los precios de los aceites caerán un 7%, adicionalmente.

Ospital, de Louis Dreyfus, advierte que la lectura de la posición julio 2015 de los gráficos de precios de la soya en Chicago indica que el mercado está en una gran tendencia bajista desde julio del año pasado, que no ha terminado aún. “En las últimas jornadas el peso de las buenas perspectivas de cosecha en Sudamérica y algunas cancelaciones de compras de China provocaron que la tendencia bajista continúe”, señala.
Jaime Hernández, gerente de Planificación de la Asociación de

Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) es más cauteloso. Estima que las proyecciones de los precios de estos productos se mantendrán estables en los niveles actuales, porque las perspectivas de buena producción ya se encuentran consideradas en la formación de precios a futuro.

Más productividad
Adelino Gutiérrez, presidente de la Federación de Cañeros Santa Cruz, explica que necesitan acceso a tecnología y un estudio de fertilización de suelo para mejorar el rendimiento. “Ya en la actualidad, una hectárea produce en promedio 50 toneladas (t) de caña, cuando en otros países produce más de 100 toneladas”, expresa Gutiérrez, añadiendo que con un rendimiento de 80 t de caña por hectárea los productores estarían más que satisfechos.

El dirigente explicó que hoy en día no hay excedentes para exportar y que el valor del quintal es de Bs 185 (tiene un valor máximo de Bs 200), que lo fija el Gobierno y que el precio ideal para que los productores cubran sus costos es de Bs 240.

Para Edilberto Osinaga, gerente general de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), una de las maneras de afrontar la caída internacional de los precios de los granos es buscar mayor eficiencia y esto se logra con la implementación de tecnología.

“En la actualidad, una hectárea de soya rinde más de 2 toneladas, no es espectacular, pero están en un nivel aceptable con tendencia a mejorar.

Para crecer se necesita biotecnología y mayores eventos en soya”, indica. Esto se refiere al uso de más semilla transgénica; es decir, variedad resistente al glifosato.

Para este año, el agro quiere ampliar la superficie sembrada entre un 3 y un 5%, dependiendo cómo evoluciona la demanda interna, por ello piden la liberación de las exportaciones. El total de la venta externa del sector agrícola ha caído un 15,52% entre 2013 y 2014, señaló el economista Gonzalo Chávez, en su columna en Página Siete.

Capacidad ociosa
Desde una corporación internacional que opera en el negocio de los granos señalaron que la producción de soya que hay en Bolivia está 1 millón de toneladas por debajo de la capacidad real que tienen las industrias para moler.

“La factoría va a estar firme comprando soya, pero lo que está claro es que será más complicado llenar las expectativas de precios de los productores”, indicaron.

Juan Valdivia, presidente de Gravetal, asegura que están invirtiendo con el objetivo de aumentar el volumen de procesamiento de granos.
Alejandro Coronado, gerente general de Semexa, agrega que el mercado boliviano no deja de ser especial porque la industria es deficitaria en grano de soya. “Un producto que en algún momento está dando una buena rentabilidad, si cae el precio puede llegar a ser incluso deficitario para el productor”, recalca