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La necesidad le ganó a la planificación en el tema de transporte público intermunicipal que llega hasta la capital cruceña. Un diagnóstico departamental indica que al menos 5.000 unidades de minibuses y trufis llegan a diario a la capital cruceña desde los municipios vecinos.

Estas unidades no llegan a la terminal Bimodal, sino que circulan por las calles cruceñas, por diferentes rutas, prestando servicio a la gente que necesita transportarse.

El director departamental del Transporte de la Gobernación, Wilfredo Rey, indicó que las alcaldías no han podido diseñar su política de transporte, por lo que no se ha permitido ordenar a este sector.

Desde 2011, las competencias del transporte intermunicipal e interprovincial pasaron a manos del gobierno departamental, porque hasta ese momento era del Gobierno nacional. Ese año la base de datos registraba 96 operadores de servicio de transporte en Santa Cruz, pero luego de hacer un estudio se detectó que en realidad había 306 operadores, explicó Rey.

Luego identificaron a los operadores por rutas, porque no todos del servicio interprovincial llegaban a la capital cruceña. La coordinadora del Programa de Transporte de la Gobernación, Lucy López, señala que el 25% de los operadores llega hasta la ciudad capital desde comunas vecinas, por lo que al menos 5.000 unidades prestan servicio diario.
El dirigente de la Federación de Transportistas 16 de Noviembre, Róger Gonzales, cree que esta cifra queda corta, pues esa cantidad puede ser solo de comunas aledañas.

Gonzales asegura que solo en su organización hay más de 40.000 unidades que ofrecen el servicio interprovincial y todas llegan a la ciudad.

En el estudio se identificó a los operadores que contaban con autorización porque tenían paradas de origen y de destino. “Se detectó que solo 96 operaban legalmente y que el resto lo hacía de forma ilegal”, remarcó Rey.

Sin paradas establecidas
Los operadores intermunicipales por lo general no cuentan con paradas establecidas, por lo tanto optan por establecer su recorrido por el primer anillo o llegar a algún mercado para luego retornar.

La Gobernación es la que debe entregar la tarjeta de operaciones, que es la autorización para prestar el servicio de pasajeros y encomiendas para los que prestan el servicio interprovincial e intermunicipal. Hasta el momento no ha dado ninguna tarjeta, pues se está a la espera de la aprobación de la ley departamental del transporte.?Una vez promulgada tendrán que analizar junto con los transportistas la reglamentación.

Gonzales indicó que todas las autorizaciones que les otorgó el viceministerio están vencidas, y lamenta que hasta ahora la Gobernación no pueda renovarlas porque carece de una norma legal. Pide que se apruebe lo antes posible la ley departamental del transporte, pues ya ha sido consensuada.

Operativo municipal
El director de Tráfico y Transporte de la Alcaldía cruceña, Carlos Alberto Moreira, explicó que la municipalidad ha optado por restringir el ingreso de minibuses al primer anillo en la zona de La Ramada, porque saturan el tráfico de vehículos.

Estos minibuses no cuentan con autorización ni con paradas legalmente establecidas, por lo que recorren por rutas que ellos mismos fijan y retornan de inmediato a su municipio.

El operativo de reordenamiento del tráfico comenzó el anterior lunes en la zona de la antigua terminal y La Ramada, pero luego de negociar con los transportistas se acordó un cuarto intermedio hasta el 11 de mayo.
El dirigente de la Federación 16 de Noviembre indicó que este lunes sostendrá reuniones con las juntas de vecinos de La Guardia, porque esa medida puede encarecer el costo del pasaje del usuario.

Moreira recordó que la unidad de Tráfico y Transporte tiene toda la potestad de ordenar algunos repliegues en casos de que los transportistas no cumplan con las normas establecidas por ley.

Entre las medidas que están asumiendo están la limpieza de los canales de transporte, que permita una circulación fluida a los micros, retirar a los comerciantes informales que tienen tomadas las aceras y camellones que interfiere el tráfico en zonas caóticas, principalmente en los mercados. “Queremos descongestionar el primer anillo para posteriormente buscar un lugar y replegarlo a una zona que no sea conflictiva”, explicó.

Entre los objetivos a corto plazo se tiene evitar el ingreso de trufis y minibuses al primer anillo, mientras que los de mediano y largo plazo son de consolidar las estaciones o terminales interprovinciales, para que los buses del servicio interprovincial no lleguen al centro citadino, sino que puedan estar ubicados fuera del quinto anillo