El Vaticano suspendió de por vida en el ejercicio del sacerdocio a un cura chileno que es investigado por abuso sexual de un menor con discapacidad mental, informó este viernes la Conferencia Episcopal de Chile.

"Conforme a lo establecido en el Código de Derecho Canónico y en las normas de la Santa Sede sobre los delitos más graves, el sacerdote Marcelo Méndez Gloor ha sido declarado culpable del delito de abuso sexual de menor de edad", se informó en un comunicado.

Los hechos ocurrieron al interior de la sacristía de la iglesia La Merced de Santiago, y habrían quedado registrados en las cámaras de seguridad del recinto religioso, según consignan medios locales. El pasado 14 de octubre, el sacerdote fue formalizado por la Fiscalía.

"Se ha condenado al padre Méndez a la pena perpetua de dimisión del estado clerical y del Instituto religioso. En consecuencia, queda removido de por vida del ejercicio del ministerio sacerdotal y de la vida religiosa", señala la nota.

El sacerdote estuvo suspendido de su ejercicio desde febrero pasado, cuando se conoció la denuncia, y con prohibición de acercarse a menores.

La congregación aseguró que "acciones como esta, en la que se vulneran los derechos de los niños, nos llenan de vergüenza", y pidió perdón por la conducta del abusador.

En los últimos dos años, al menos cuatro sacerdotes chilenos han sido expulsados de la Iglesia por abusos, y un obispo renunció tras ser investigado.

La Iglesia chilena enfrenta una veintena de casos de sacerdotes acusados de abuso sexual a menores, la mitad de ellos condenados por la justicia ordinaria y el resto sometido a la justicia eclesial, y ha pedido perdón público por estos hechos.