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Un vecino de la localidad de Itapaqui, ocho kilómetros al norte de la ciudad de Cotoca, encontró la tarde del sábado el cadáver de César Javier Algarañaz (41) enmanillado con las manos atrás y con signos de haber sido degollado.

La Policía cotoqueña realizó el levantamiento legal del cuerpo y, en la jornada de ayer, agentes del grupo de Inteligencia, DACI, de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) y el fiscal Alberto Cornejo aprehendieron a dos sospechosos que, de acuerdo con la exesposa del ahora fallecido, lo andaban buscando para cobrarle 50.000 euros que supuestamente le habían confiado para que los cambiara en bolivianos en la ciudad de Cochabamba.

La víctima, hallada de bruces, presentaba un corte profundo en el cuello de unos ocho centímetros de longitud. Entre sus pertenencias tenía un cuchillo de mesa sin mango y $us 800 en billetes de 100, según el reporte de la Policía.

Hubo amenazas
Dentro de las pesquisas, los investigadores interrogaron a Mercedes Aldana Flores (39), exesposa de Algarañaz, la cual declaró que estaba separada de su marido hace tres años. Añadió que el 25 de octubre un tal ‘Monqui’ la visitó en su casa en un barrio de Los Lotes y preguntó por César Javier indicando que le había entregado una plata y no contestaba el teléfono.
“Por la tarde me llamó mi exesposo y le conté que ‘Monqui’ lo estaba buscando; le pregunté por la plata y me dijo: “Me hicieron un tumbe”, y que estaba en Cochabamba. El 29 de octubre llegó otra vez Monqui con dos hombres. “Cacho no aparece, esa plata no es mía, esto va a ser para problemas... Le voy a decir la verdad, esa plata no es legal”, me dijo y agregó que si yo denunciaba nos iba a pasar algo a mí y a mis hijos”, manifestó la mujer en su declaración.

Se supo que los dos sospechosos aprehendidos prestaron sus respectivas declaraciones en la Felcc de Cotoca ante el fiscal Cornejo, que los presentará posiblemente hoy ante un juez cautelar por el delito de asesinato.

Entretanto, familiares del occiso se presentaron ayer en la morgue del hospital de la Pampa de la Isla para recoger los restos después de la autopsia. Ninguno quiso hablar del tema con los medios de comunicación