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Sin cerrarse aún a una posible alianza, una parte de la oposición ya se imagina un escenario electoral sin Carlos de Mesa como estandarte o como aliado. Voceros políticos del Movimiento Demócrata Social, Unidad Cívica Solidaridad y Unidad Nacional usaron ayer los mismos términos para referirse a un acuerdo opositor que enfrente a Evo Morales: “un frente de unidad posible”. Esto, de momento, no incluye al expresidente y exvocero de la demanda marítima, con el que reconocen no haber tenido acercamiento directo, aunque sí conversaciones con subalternos.

Idas y vueltas

“El gran problema de la unidad es que están privilegiando sus intereses personales a los intereses del país. Están tomando esta como si fuera cualquier elección, cuando no la es. Esta es una gran oportunidad para perder nuestra democracia”, dice Arturo Murillo, senador de Unidad Nacional, que no esconde su molestia. “Hay gente que llevamos 12 años luchando y resistiendo y nos dicen pasado. Hay gente que tiene el tupé de decirnos pasado sin reconocer que hemos defendido la democracia”, dijo.

Consultado si se refería a Carlos de Mesa, candidato a las primarias del FRI o a Luis Revilla, alcalde de La Paz, Murillo prefirió no dar nombres.

Ayer, la diputada de Unidad Demócrata Jimena Costa utilizó palabras similares a las que enojan a Murillo para aconsejar a De Mesa. Le sugirió evitar unirse con “viejos políticos” que vienen de partidos, porque la ciudadanía buscará en la lista de candidatos a gente nueva y no corruptos del pasado, que quieren vivir de la política.

“Como siempre se dice en política, hay sumas que restan”, tiró y luego comenzó a identificar a los que tienen signo menos en su ecuación: Samuel Doria Medina, Rubén Costas y Tuto Quiroga. Dijo que la gente está cansada de ellos pero no de De Mesa, porque no viene de los partidos políticos.

Sin nombrarla, Murillo se refirió a las críticas surgidas desde la vereda opositora a otros opositores.

Dice que hay gente que ha perdido el norte, que ha dormido en la misma cama con el MAS, que ha sido su aliado durante su primer Gobierno y que aun así se atreve a tildar de ‘pasado’ al resto. Habló de un segundo grupo: “veo parlamentarios que tocaban la puerta de Samuel Doria Medina y de Leopoldo Fernández y que ahora dicen “cuidado con el pasado”, cuando toda la gestión se la han pasado ayudando al proceso de cambio para comerse las migajas que se caen de la mesa.

“Pese a las miserias humanas, seguimos luchando, diciéndole la verdad a la gente”, dijo.

Negociaciones

Johnny Fernández, jefe de Unidad Cívica Solidaridad, que invitó a Víctor Hugo Cárdenas como candidato a la presidencia, se animó a cuestionar a De Mesa.

“El único candidato es Carlos de Mesa, que prematuramente se lanzó e hizo cambiar todo el tablero. Se convirtió en funcional al Gobierno, que quería eso: que se lancen candidatos a la presidencia”, acusó. Para Fernández -algo parecido ha dicho Cárdenas-, la candidatura de De Mesa tenía como fin distraer el fracaso del fallo de La Haya, donde fue vocero de la demanda marítima.

“Los partidos estamos en diálogo, viendo y analizando un frente de unidad posible”, señaló. No quiso decir con quién se ha reunido ya, pero se supo que se encontrará con Rubén Costas y Samuel Doria Medina en las próximas horas.

“Queremos construir un bloque de unidad fuerte. Eso es lo ideal. Hay que acabar con la falta de seguridad jurídica; tenemos que hacer lo que está pidiendo el pueblo”, añadió.

Por su parte, Vladimir Peña, vocero de Rubén Costas, jefe del Movimiento Demócrata Social, reconoció la imposibilidad de reunirse con Carlos de Mesa. Aseguró que ha habido acercamientos, pero no se ha dado una reunión entre Costas y De Mesa para analizar una alianza.

Consultado sobre el frente único de oposición, aseguró que aún quedan bastantes cosas por conversar y que la anterior semana se dieron algunos pasos importantes, aunque falta hablar con otros actores.

La semana última Costas mantuvo una reunión con Samuel Doria Medina en la sede de demócratas, donde se habló de la posibilidad de reeditar Unidad Demócratas, que en las elecciones de 2014 llevó al empresario como candidato. Además, se sabe que más que candidato a presidente, Cárdenas aspira a una postulación a la vicepresidencia. Fernández no lo niega, pero tampoco lo confirma.

Por el momento, Peña asegura que Demócratas busca una concertación de largo alcance y -de nuevo la frase ‘mágica’- si la unidad total no es posible, un frente de unidad de lo posible.

Añadió que no solo se busca un candidato para enfrentar a Evo Morales, sino la intención es ir más allá de lo planteado por el MAS, crear una concertación que privilegie la institucionalidad y que trabaje para revertir “los grandes déficits sociales que deja el MAS”.

Hasta el cierre de esta edición, los voceros de Carlos de Mesa se encontraban en reuniones y evitaron responder a las críticas.

A falta de Carlos, Jaime

Y en medio de la discusión de quién es más pasado, Jaime Paz Zamora se subió a la lucha por la candidatura en el Partido Demócrata Cristiano. El que fuera presidente de la República entre 1989 y 1993, se ofreció como el líder que aglutine a la oposición y prometió convertir a Bolivia en un país federal, recordó que él fue uno de los protagonistas de la recuperación de la democracia y aseguró que salió de su Gobierno por la puerta grande. Ofreció como prueba de ello que puede caminar por la calle sin ser abucheado.

El primero en salirle al paso fue David Ramos, diputado del MAS y jefe de bancada del oficialismo en la Cámara baja. Calificó su candidatura y su ofrecimiento de federalismo como trasnochados. Lo ligó con las revueltas sociales de 2008 y 2009 por autonomía y aseguró que en ese tiempo cada partido buscaba su independencia.

Jaime Paz Zamora no está solo en la búsqueda de la candidatura del PDC, sino que tendrá que disputar su espacio en la papeleta de octubre de 2019 contra al menos otro binomio.