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Pasado el medio día llegó a la región el vicepresidente Álvaro García Linera que se trasladó en un avión Hércules con 3,8 toneladas de víveres. Se prevé que en las próximas horas se recorran los barrios afectados y se asuman determinaciones, aunque desde la Gobernación ya se habla de una reubicación.

Más de 4.000 personas sufren las inclemencias del desborde del río Acre en Cobija, Pando. Las aguas comienzan a bajar, pero la alerta se mantiene por la falta de vituallas que permitan atender a las cerca de 800 familias damnificadas, según un último reporte del Gobernador, Edgar Polanco.

"Tenemos alrededor de 800 y más familias damnificadas y estamos por las 4.000 personas afectadas. Esto implica muchos problemas que tenemos en lo que es atención y alimentación, en dotarles de vituallas y todos los servicios básicos", manifestó la autoridad en declaraciones recogidas por la agencia de noticias ANF.

"Seguramente vamos a tomar algunas determinaciones, puesto que no sólo es la atención a nuestra gente, la alimentación, darles el abrigo necesario, sino también es pensar en un proyecto de reubicación, porque alcanzan alrededor de siete barrios y dos comunidades dentro del municipio de Cobija", agregó Edgar Polanco.

Los informes indican que las aguas del río Acre descendieron de 10,78 metros a cerca de 5,5 en las últimas horas, ocasionando severos daños en Cobija y Bolpebra. También se desbordó el río Tahuamanu, que aisló a los municipios de Porvenir y Filadelfia.

Las familias damnificadas se encuentran en 17 albergues que se organizaron en las unidades educativas, mismas que hoy cumplen el primer día de suspensión de actividades ante el temporal lluvioso y la emergencia. 

Se trata de la inundación más severa que afectó al sector, según los datos históricos. En 2012 el nivel del agua llegó a 12,43 metros, mientras que ahora llegó a 14.

Sobrevuelo que muestra la gravedad de la situación:,