Autos a la carta. Motores ecológicos. Cero emisiones de gases de efecto invernadero. La revolución de los vehículos eléctricos se instaló en Beijing y promete hacer realidad el futuro de una tecnología al servicio de los clientes y del medioambiente. Así lo hemos visto en la BAIC-BJEV, la fábrica de automotores eléctricos más grande de China y uno de los mayores proveedores para los mercados de Asia y Europa.

Con costos para todo bolsillo, entre 60.000 y 240.000 yuanes, unos 10.000 y 24.000 dólares, los modelos sedan, lite, pick up y deportivos ya recorren las anchas avenidas de la capital china para asombro de propios y extraños. Un millón de autos eléctricos ya circulan en las principales ciudades chinas, 200.000 de los cuales salieron de la fábrica de BJEV (Beijing Electric Vehicle Co). Los autos pueden alcanzar entre los 150 y los 200 kilómetros por hora según el modelo a elegir.

EL DEBER visitó la planta de BJEV en la ciudad tecnológica ubicada a 50 kilómetros de Beijing, uno de los complejos industriales más grandes del mundo con fábricas de autos de las principales marcas globales.

Llamativamente, BJEV es un emprendimiento estatal administrado por el Municipio de Beijing, que tiene más del 60% de las acciones, y comparte los esfuerzos con capitales privados chinos y extranjeros. La gerente de marca de BJEV, Helen Yang, explicó que los autos eléctricos son muy accesibles para el gran público en un momento en que se ha ampliado el mercado de consumo en China.

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Gracias al boom económico de las últimas décadas y a las políticas sociales de Beijing más de 100 millones de personas salieron de la pobreza y se incorporaron a la clase media conformada hoy por más de 400 millones de personas. "Ud. puede pedir su auto a la carta, con el color de su preferencia y con las comodidades que necesite", indicó Yang al tiempo de mostrar el deportivo ArcFox7, una de las joyitas de BJEV.

Pero el preferido de los jóvenes chinos es el modelo Lite, que cuenta con la última tecnología digital, es muy barato y pesa menos de 800 kilos. Viene en varios colores y tiene un recorrido de recarga de más de 200 kilómetros.

BJEV logró permiso para ingresar al mercado europeo desde enero de este año. La recarga de la batería puede costar entre 10 y 15 dólares y los dispositivos pueden durar hasta 8 años con garantía.

Otra matriz energética

China ha resuelto modificar su matriz energética vehicular como medio para frenar la alta contaminación, uno de los problemas más serios de la sociedad china. El país asiático dispone de enormes plantas de generación de electricidad hidráulica, nuclear y aeólica para satisfacer la creciente demanda por el ingreso de vehículos de este tipo.

Más de 270.000 estaciones de servicio eléctricas, entre públicas y privadas, ya están instaladas para las recargas de baterías. De hecho, los vehículos eléctricos con placas especialmente identificadas ya tienen ingreso preferencial al centro de Beijing y otras ciudades.

En el marco de la cooperación con nuestro país, el Gobierno chino impulsa la instalación de una planta de ensamblado de vehículos eléctricos en Bolivia. La BAIC-BJEV logró un acuerdo con la alemana Mercedes Benz para invertir 60.000 millones de yuanes (1.000 millones de dólares) para la fabrica en Beijing.