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Jugaban al trompo. Y pateaban la pelota. Todos nacieron y crecieron en la capital tarijeña. Alguna vez, cuando eran niños, se conocieron, y pronto la vida los unió de nuevo. De eso ya hace mucho. 

Óscar Ávila (34) fundó el grupo con el nombre de Los Vidaleros (de la vid) y junto con él se lanzaron al estrellato otros seis jóvenes. Actualmente está integrado por Freddy Altamirano (34), Nicolás Fister (28), Óscar Velásquez (27), Ricardo Ortega (27), Jorge Vidal (31) y Heiver Narváez (27). 

Óscar es el director y el compositor. Tienen dos discos editados, Para conquistar tu corazón (2007) y Tiempo feliz (2012), y cerca de 30 canciones, siendo Abejita, La reina, Quién me manda y Noches vacías las más representativas de su carrera.

La banda, que empezó tocando en La Casa Vieja de Uriondo y en La Cacharpaya, tomará un avión en febrero rumbo a Chile. Allí competirán en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar e intentarán darle al país una gaviota.

“Nos llamaron de Chile”
La participación de Los Vidaleros en Viña trae consigo varios elementos. Es el debut de una agrupación tarijeña en La Quinta Vergara y también es la primera que representará a Bolivia después de dos años de ausencia del país en dicho festival. 

Los músicos hacen una aclaración. Dicen que ni ellos ni el Gobierno nacional los postuló a la cita viñamarina. Simplemente una vez los llamaron del vecino país, porque la organización había visto el video de La reina, y los invitaron a enviar sus requisitos. Así lo hicieron y después de varios meses les dijeron que habían sido seleccionados para la competencia folclórica. 

Los tarijeños saben a qué van a Viña del Mar. “Vamos a hacer música. No hablaremos de política”, dicen. Y si les preguntan sobre el diferendo marítimo que tiene enfrentados a Chile y Bolivia, ellos responderán que “los políticos son los que tienen que hablar sobre política”. Y agregan: “Que se sienten entre ellos y conversen, que con el diálogo todo se puede solucionar”.

¿Y el monstruo?

No ocultan su temor ante el monstruo de Viña (como se denomina al público) y lo invitarán a bailar un caporal boliviano, para que no los devore.
Les hubiera gustado interpretar una “deliciosa” cueca tarijeña, pero la organización les pidió que canten el caporal La reina. Ya están ensayando a full y cuando acudan a Chile lo harán junto a los bailarines del Viejo San Simón, que también participan en el video de 4 minutos y 20 seg.
“Nos llamaron a hacer música, eso es lo que haremos”, sentencia Óscar. Recuerda que cuando era niño soñaba con cantar y tocar en Viña del Mar. Ahora eso es prácticamente real. Él y los demás se encomendarán al Tata San Roque y a la Virgen de Chaguaya para llegar a la cima.