Escucha esta nota aquí

Tras la fuga de Martin Belaúnde y la salida de Hugo Moldiz del Ministerio de Gobierno, el Presidente, Evo Morales, expresó su molestia con determinados "grupos" dentro de la policía que estarían protegiendo a los "corruptos".

El primer mandatario anunció que junto al nuevo Ministro de Gobierno, en breve, se reunirá con los mandos de la institución verde olivo para hacerles conocer su evaluación. El mandatario fue tajante: "el Gobierno ha tenido mucha paciencia con la Policía boliviana".

Morales aludió a las primeras generaciones de la Academia de Policías, insinuando que se podría producir un relevo en los puestos jerárquicos.    

En conferencia de prensa, a pocas horas de la huída de Belaunde, el Ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, dijo que las responsabilidades por el escape del extraditable debían involucrar también a los comandantes, y no solo a los vigilantes directos.

El Presidente descalificó cualquier medida de presión que estarían planificando los familiares de los policías detenidos en las investigaciones sobre la evasión del empresario peruano.

Morales subrayó el hecho de que la Policía haya recibido tantos recursos estatales. Mencionó como ejemplo que en Carmargo el gobierno entregó 14 vehículos para solo siete policías. De ese modo dio a entender que el problema de la institución no es la falta de equipamiento e infraestructura, sino de recursos humanos.

Este lunes, el ministro saliente tenía planificado anunciar desde Santa Cruz las reformas que pensaba implementar en la Policía. El impulso perdió fuerza en el momento en que se supo que Belaunde había escapado horas antes de ser entregado a las autoridades peruanas.