Opinión

Dignidad e integridad

Hace 10/27/2018 12:50:00 PM

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Claro, la respuesta fue inmediata y al mejor estilo “jacobino”. Aquella señora que propició un escupitajo al segundo mandatario de la nación, ha sido denunciada bajo la acusación de discriminación y racismo, dando inicio a una cacería que me trae a la memoria las matanzas en Porvenir y las ejecuciones en el hotel Las Américas, tenebrosos montajes que sirvieron para acallar, apresar, perseguir, amedrentar y exiliar a todos aquellos que se opusieron, en aquel entonces inicios de la gestión de gobierno del MAS.

Obvio ese escupitajo, que fue registrado en un video y que se viralizó en las redes sociales del mundo entero, lo que se mostró en realidad, no fue el acto en sí del escupitajo, lo que se vio fue la reacción espontánea de una mujer madura que expresa el sentir de más del 70% de los bolivianos, que se sienten indignados por la forma en que este régimen quiere apoderarse para siempre del poder, violando las leyes, la Constitución, violando los resultados de un referéndum, demostrando una pésima imagen polí- tica, de integridad, moralidad y dignidad.

Justamente, esos tres valores de los que carece totalmente este gobierno hacen que estas reacciones, espontáneas, ciudadanas, civiles y apolíticas, sean más comunes y de hoy en adelante la gente pierda el miedo y comience a expresar las más inimaginadas formas de manifestar su repulsa a los dos sujetos que dirigen la nación desde hace más de 12 años. Por eso es el juicio a la valiente señora. Como diría el jacobino de García Linera: vamos a sentarle la mano a todos estos atrevidos.

¿Discriminación y racismo? Nunca. Indignación e integridad. Eso es lo que pasó.

Alguien decía, del grupo de los aduladores y congraciadores, no se puede faltar el respeto a una autoridad. De acuerdo. Pero si esa autoridad, permanentemente se burla, denigra a personas, insulta a todos, pisotea la dignidad de los ciudadanos, desconoce el voto, desconoce las leyes, tiene actitudes antidemocráticas y usa a su hijo de corta edad para hacer política, ¿acaso merece respeto? ¿Cuándo se ha visto al segundo mandatario haciendo algún acto digno? La respuesta nuevamente es nunca. Porque el respeto a la autoridad, la confianza en la autoridad se pierde, se desvanece, se esfuma. El respeto no se impone, se lo gana.

¿Cuándo se ha visto al segundo mandatario hacer un discurso, si es que no denigra e insulta a la gente? ¿Cuándo el vicepresidente ha sido íntegro, honesto y decente?, entonces como se conoce que todas esas preguntas tienen respuesta y esta es nunca, de qué respeto estamos hablando.

¿Cuándo se ha visto al segundo mandatario hacer un discurso, si es que no denigra e insulta a la gente? ¿Cuándo el vicepresidente ha sido íntegro, honesto y decente?, entonces como se conoce que todas esas preguntas tienen respuesta y esta es nunca, de qué respeto estamos hablando.

Por eso, es que la alternancia en el poder, la democracia y el respeto a las reglas del juego deben respetarse. Bolivia está cansada de tanta iniquidad.