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Una operación de Interpol desarrollada conjuntamente con países de América Latina y Europa permitió la detención de 422 sospechosos y el decomiso de casi 30 toneladas de droga en el Caribe y América Central.

La operación Lionfish se desarrolló entre los pasados 1 y 12 de diciembre y contó con la participación de 39 países, según informó Interpol. 

Además de la droga, principalmente cannabis, cocaína y heroína, que en el mercado negro habría alcanzado al menos los 1.300 millones de dólares, el operativo policial permitió también incautar 7,6 toneladas de precursores químicos para fabricar más droga, 100 armas y 2,2 millones de dólares en efectivo.

En la operación también se detuvo a de dos individuos en República Dominicana y Perú sobre los que pesaba una "alerta roja" de detención internacional de Interpol.

Otros golpes al narcotráfico

La Marina colombiana apresó un vehículo semi-sumergible utilizado para el transporte de drogas mientras que en Ecuador se localizaron dos aeroplanos ligeros.

"Solo en El Salvador se incautó una tonelada de cocaína", precisó Interpol.

El dispositivo que permitió la operación Lionfish, apoyada financieramente por el Ministerio francés del Interior, contó con la participación de países como Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Italia, Holanda, España, Estados Unidos, Reino Unido, Venezuela, entre otros.