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La justicia argentina determinó excarcelar a Claudia S.E., la mujer que estuvo un año presa en ese país por tratar de pasar un kilo de cocaína a cambio de $us 500 para pagar la quimioterapia de su hijo.

El ministro de Justicia, Héctor Arce, en conferencia de prensa ayer entregó en manos de Claudia la resolución del Juez Federal de Jujuy, Ernesto Hansen, que determina que podrá defenderse del proceso en su contra sin necesidad de retornar a Argentina.

El abogado de Defensa Pública que asistió a Claudia en ese país, Andrés Reynoso, explicó que la figura de excarcelación en Argentina no conlleva que haya sido declarada inocente (aún persiste la posibilidad de que en el futuro sea condenada), sino que podrá defenderse en libertad (similar a las medidas sustitutivas a la detención preventiva en la legislación boliviana).

Además, señaló que la Defensoría del Pueblo seguirá oficiando como garante de la libertad de Claudia en Bolivia, por lo que cada 30 días deberá certificar que ella se encuentra en su domicilio en Montero.

Para volver a Bolivia, obtuvo un permiso humanitario para compartir con su hijo de 13 años, (F.J.S.E. ‘Chumita’) enfermo de cáncer terminal, los últimos cinco días de su vida, lo cual generó una situación insólita en la justicia argentina. En ese país, para obtener la excarcelación se requiere tener trabajo y domicilio en su territorio; sin embargo, al igual que el permiso extraordinario que se le otorgó, se le permitirá permanecer en Bolivia debido a que tiene que sustentar a sus otros tres hijos de 11 y 4 años, y la última de cinco meses.

Además de la excarcelación, Reynoso ha pedido el sobreseimiento de Claudia, lo que implica que se la declare inocente.

El argumento de la defensa de Claudia es que ella no es una delincuente, sino una víctima más de los grandes traficantes de droga. En un reportaje en Salta y Jujuy, en el suplemento Séptimo Día el fin de semana, EL DEBER explicó que este caso “intenta mover un sistema de administración de justicia y lucha por convertirse en un prisma que permita ver desde una perspectiva diferente la realidad de los ‘burreros’ o transportadores del narcotráfico entre Bolivia y Argentina”.

Claudia, emocionada

Con la voz entrecortada y sollozando por la emoción, en la conferencia de prensa Claudia agradeció a las autoridades bolivianas y a sus defensores en Argentina, que hicieron posible que se pueda quedar en el país.

“Se hizo justicia, estoy contenta, feliz, quiero agradecer a Infobae por contar mi historia y a mis defensores porque también ellos se han movilizado. Tengo a mi hijita acá conmigo, estoy agradecidísima, me voy a quedar con mis hijitas, me queda salir adelante, trabajar para mantenerlas a ellas y no volver a separarme”, comentó la mujer a Infobae.

Periodista destapó el caso

El periodista Fernando Soriano, quien divulgó la historia de Claudia en el portal Infobae de Argentina, en conversación con EL DEBER señaló que le llamó la atención en este caso la situación desgarradora además del trasfondo de las ‘mulas’ del narcotráfico, un problema que dice “es muy grande, pero que no se le da mucha ‘bola’ en los medios de comunicación” de su país.

“La nota generó mucha conmoción acá en Argentina, y no me esperaba que horas después de publicarse la nota, el juez resolviera dar el permiso a Claudia. Eso habla claramente de dos cosas, el poder de los medios y también de las polémicas determinaciones judiciales, porque ese juez, que conocía el caso hacía varios meses, se ‘conmovió’ recién cuando vio su nombre publicado, otorgó el permiso a Claudia”, comentó Soriano.

Sobre el agradecimiento que le expresó Claudia dijo: “Hacer periodismo se trata de ayudar, sobre todo a aquellos a los que la sociedad oculta o ignora. Este laburo (trabajo) es para eso”.