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Dos docenas de países, entre ellos Estados Unidos y 18 de la Unión Europea (UE), a los que se sumaron ayer los países de la OTAN, Ucrania, Canadá, Noruega, Macedonia, Albania y Australia, anunciaron la expulsión de más de 120 diplomáticos rusos luego del envenenamiento en Gran Bretaña del ex agente doble ruso Serguéi Skripal y su hija.

Estas expulsiones fueron una respuesta al envenenamiento con un agente neurotóxico del ex espía doble ruso Serguéi Skripal y su hija Yulia el 4 de marzo en Salisbury, en el sur de Inglaterra. Ambos siguen en estado crítico.  

Skripal, un oficial de Inteligencia militar ruso encarcelado por Moscú por pasar información sobre agentes rusos a varios países europeos, llegó a Reino Unido en 2010 gracias a un canje de espías.

La OTAN se unió ayer a la campaña internacional para expulsar a presuntos espías rusos, más de 120 hasta el momento en dos docenas de países, como respuesta al escándalo del ex espía ruso envenenado en Londres.

Reino Unido saludó las expulsiones masivas de presuntos espías rusos como un “punto de inflexión” en la actitud de Occidente hacia una Rusia “temeraria”, pero Moscú advirtió que prepara su respuesta.

Con Estados Unidos y 18 miembros de la Unión Europea al frente, los países hicieron gala de una acción contundente y coordinada, sin precedentes incluso en tiempos de la Guerra Fría.

La OTAN decidió expulsar a siete representantes rusos y denegar la acreditación a otros tres.

“Esto manda un mensaje claro a Rusia de que hay costes y consecuencias para su forma de actuar, inaceptable y peligrosa”, explicó el secretario general de la organización, Jens Stoltenberg.

En una llamada telefónica, los presidentes estadounidenses Donald Trump y francés Emmanuel Macron saludaron “la fuerte reacción internacional”, según el Elíseo. En parecidos términos se expresó la alemana Angela Merkel en conversación telefónica con Trump, con el que coincidió en denunciar “el uso irresponsable de armas químicas por parte de Rusia”, indicó la Casa Blanca.

“Nunca antes tantos países se habían unido para expulsar a diplomáticos rusos”, escribió el martes el ministro británico de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, en The Times. Es “un golpe del que la Inteligencia rusa necesitará muchos años en recuperarse”, afirmó.

“Creo que los acontecimientos de ayer podrían convertirse en un punto de inflexión. La alianza occidental tomó acciones decisivas y los socios de Reino Unido se unieron contra la ambición temeraria del Kremlin”, afirmó.

Nueva Guerra Fría

Reino Unido había ordenado anteriormente la expulsión de 23 diplomáticos rusos tras acusar del ataque a Moscú, que lo negó firmemente, señalando por su parte a los servicios de Inteligencia británicos.

Le siguieron sus aliados, encabezados por Estados Unidos, que ordenó expulsar a 60 rusos, en un nuevo golpe a las relaciones entre Washington y Moscú menos de una semana después de que el presidente Donald Trump felicitase a Vladimir Putin por su reelección.

El jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, atribuyó las expulsiones a la presión de Estados Unidos.

“Es el resultado de presiones colosales, un chantaje colosal que constituye, desgraciadamente, el arma principal de Washington en la escena internacional”, afirmó.

Rusia ya advirtió que se encuentra preparando una respuesta de represalia para los países que “se someten” sin, afirma Moscú, entender totalmente lo que está pasando.

El analista Fiodor Lukianov escribió el martes en las páginas del diario ruso Vedomosti que estas expulsiones, “particularmente destructivas para las relaciones ruso-estadounidenses”, sumen las relaciones entre Moscú y Occidente en un nuevo “periodo de Guerra Fría”.

En dos semanas se sabrá qué sustancia envenenó al ex espía   ruso que vivía en Inglaterra

El análisis por parte de expertos internacionales de las muestras de la sustancia que envenenó al ex espía ruso Serguéi Skripal requerirá unas dos semanas, dijo la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).

Inspectores de la OPAQ llegaron al Reino Unido para recoger las muestras a petición del Gobierno británico, que acusa a Rusia de estar detrás del caso.

Una vez recogidas, esas muestras serán transportadas a laboratorios internacionales seleccionados por la organización para ser sometidas a pruebas. Ese proceso llevará “dos o tres semanas” y los resultados serán luego notificados a las autoridades británicas, según dijo a los periodistas el director general de la OPAQ, Ahmet Üzümcu.

El Ejército británico ha identificado la sustancia como un agente nervioso de uso militar de origen ruso conocido como Novichok.
Üzümcu, que se reunió a puerta cerrada con el Consejo de Seguridad de la ONU para hablar de Siria, insistió en que la OPAQ no prejuzga el resultado del trabajo técnico que va a llevar a cabo con las muestras recogidas en el Reino Unido.

Skripal, un exagente de los servicios de Inteligencia militar rusa, y su hija Yulia fueron hallados inconscientes el pasado día 4 en la ciudad de Salisbury.

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