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Ecuador enfrenta este jueves intensas protestas en las calles y el bloqueo de varias vías, en una jornada de rechazo al gobierno y a una enmienda constitucional que permitiría la reelección del presidente Rafael Correa, quien tildó de "fracaso" la huelga convocada por la oposición para este jueves.

Pese al llamado de sectores sindicales a paralizar actividades, los servicios de transporte, educación, salud y justicia se prestan con regularidad en las principales ciudades, aunque muchas personas interrumpieron sus actividades a causa de las movilizaciones.

?"Mientras el gobierno no haga un pronunciamiento (sobre nuestros reclamos) seguirán las medidas de hecho en todo el país", dijo Jorge Herrera, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie). 

Decenas de indígenas acamparon en un parque central de Quito antes de sumarse en la tarde a una movilización organizada por sindicatos.

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De su lado, los oficialistas también están concentrados frente a la sede presidencial, en el centro de Quito, para impedir los supuestos planes golpistas denunciados por Correa en las últimas semanas.
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"No queremos la reelección indefinida"

Los reclamos contra el gobierno son de toda índole, pero confluyen principalmente en la exigencia de que se retire un paquete de enmiendas constitucionales que debe ser aprobado en diciembre por el Congreso de mayoría oficialista.

Entre las enmiendas está una que permitiría a Correa, en el poder desde 2007, presentarse a un nuevo mandato de cuatro años en las elecciones de 2017.

"Nos hemos declarado en levantamiento, para nosotros Correa está caído, ya no nos representa", dijo a la prensa Carlos Pérez, un dirigente indígena de la sierra. "No queremos reelección indefinida, porque vamos a caer en la dictadura", añadió.