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El ministro de Gobierno, Carlos Romero, admitió que la Policía Boliviana está sumida en una profunda crisis y tropieza con el boicot de grupos internos que buscan dañar al Gobierno del presidente Evo Morales. Hoy se posesionó al general Édgar Ramiro Téllez como Comandante, en lugar de Luis Cerruto. 

"Ahora la institución está en crisis, la institución está en la mira de la opinión pública nacional y está desprestigiada internacionalmente. La primera instancia que tiene que sacar de esta crisis a la Policía es la propia Policía", dijo a periodistas en Palacio Quemado.  

El escándalo institucional estalla ante la fuga del ciudadano Martín Belaunde Lossio, que guardaba detención domiciliaria a la espera de su extradición al Perú. Grupos internos habrían ocasionado el descuido de la custodia y su desaparición.

"Hay disputas internas, intereses con grupos que muchas veces se boicotean entre ellos, con contradicciones internas. Hay que trabajar con varias reformas, hay que trabajar en la parte formativa, institucional, en valores", agregó Romero. 

La autoridad además sostuvo que el exministro Hugo Moldiz "se sintió boicoteado" y atribuyó esa sensación al plan de reestructuración profunda de la Policía que debía conocerse ayer en Santa Cruz. La iniciativa queda en suspenso. 

"No conozco el plan, seguramente cuando me reúna con él lo conoceré a fondo. Esperamos conocer a detalle el plan y veremos que decisión tomamos al respecto", precisó el nuevo titular de la cartera de Gobierno. 

Durante la posesión del nuevo Comandante de la Policía Boliviana, Égdar Ramiro Téllez, el presidente Evo Morales dijo que duele la actitud de malos policías que buscan "destrozar la imagen del país" y reiteró que el grupo que custodiaba a Belaunde recibía dinero.