Opinión

Intolerable maltrato a los niños

El Deber 28/2/2019 04:00

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Horror y dolor es lo que se siente al ver los casos de maltrato a niños durante los últimos días. De ninguna manera se puede entender y menos justificar que dos pequeñas de tres años hubieran sido violentadas hasta poner en riesgo sus vidas. También escapa de cualquier raciocinio que una madre mantenga amarrada a su hija adolescente.

Una niña de tres años se debate entre la vida y la muerte, tiene 100 días de impedimento, porque fue golpeada al extremo de que quebraron un palo de escoba en su frágil cuerpo. Ocurrió en una comunidad cercana a La Guardia. Los progenitores han sido detenidos, mientras los vecinos de la comunidad los defienden a pesar del grave daño causado a una inocente muchachita.

Otra pequeña de tres años se estuvo desangrando en Oruro porque su abuelo la apuñaló después de intentar abusar sexualmente de ella, según las primeras versiones. Y en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, hace pocos días se descubrió el caso de una adolescente que era amarrada a la cama por su madre.

Estos casos son señales de que algo anda muy mal. Son evidencias de que la sociedad está enferma, de que los valores primordiales de respeto a la vida están siendo desplazados y que la violencia está siendo descargada sobre los niños. Son hechos que se conocen con más frecuencia en el presente porque hay posibilidades de que los vecinos denuncien a través de las redes sociales, pero ¿cuántos casos más hay que permanecen en las sombras?

Esta realidad demanda acciones urgentes de parte de las autoridades locales, departamentales y nacionales. No alcanza ser reactivo únicamente, hay que tener políticas de prevención en las escuelas, en las iglesias, a través de los medios de comunicación. Los niños deben ser protegidos como una de las prioridades del Estado. El Ministerio de Justicia y las Defensorías de la Niñez de todos los municipios deberían tener iniciativas. La educación puede transformar realidades adversas, pero hay que ejecutar acciones y no solo dar discursos.

El maltrato a los niños deja dolor en el presente y reproducción de la conducta en el futuro. Es una situación injustificable e intolerable. Los ciudadanos no pueden ser cómplices de que esos hechos ocurran, hay que denunciarlos de inmediato y, las autoridades están obligadas a buscar castigo para los responsables.