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La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, pidió hoy a los dirigentes reunidos en la VII Cumbre de las Américas "sinceridad" para discutir los problemas de la región y criticó el discurso pronunciado poco antes por el presidente estadounidense, Barack Obama.

Fernández de Kirchner, que tomó la palabra durante más de 20
minutos
a pesar de la petición del anfitrión panameño, el presidente
Juan Carlos Varela, de limitar las intervenciones previstas a ocho
minutos, reconoció que era difícil hablar inmediatamente después del
histórico discurso pronunciado por Raúl Castro.

La presidenta argentina señaló que "el verdadero triunfo de la
revolución cubana es estar presente"
en la VII Cumbre de las
Américas, lo que ha sido posible por "60 años" de lucha con
"dignidad sin precedentes" del país caribeño.

La presidenta peronista dijo que la decisión de Obama de iniciar
el proceso de normalización con Cuba "es una actitud positiva y la
valoramos y estamos muy contentos de venir a este cumbre a
presenciar este hecho histórico del triunfo de la revolución".

Pero a continuación, Fernández de Kirchner criticó la decisión de
Obama de imponer sanciones a Venezuela tras declarar la nación
suramericana como "una amenaza".

"Cuando escuché la noticia, pensé que era un error", dijo la
presidenta quien añadió que es "rayano en lo ridículo".
"¿Cómo puede concebirse que la mayor potencia del mundo pueda
considerar Venezuela una amenaza?", explicó para comparar la
situación con la declaración del Reino Unido que Argentina supone
una amenaza por sus reclamaciones sobre las Islas Malvinas.

"Es una sinrazón y una pena", continuó para solicitar "junto a
los demás hermanos países que ese decreto sea dejado de lado... por
sentido común. Decía el general Perón que se vuelve de cualquier
lugar menos del ridículo
".

Fernández de Kirchner también criticó que Obama implicase durante
su discurso que era el momento de superar el pasado y señaló que
aunque ahora las "interferencias" militares estadounidenses en la
región son parte de la historia, "han surgido nuevas formas más
sutiles de intervención e influencia
de nuestros Gobiernos".

La dirigente argentina dijo que estos "golpes suaves" utilizan
"medios masivos de comunicación, multinacionales, denuncias falsas,
asociaciones caprichosas de Estados con otros Estados. Son más
sutiles, más sofisticadas pero no dejan de ser intervenciones".

Con anterioridad, Fernández de Kirchner se refirió al problema
del narcotráfico
y solicitó que se combata las fuentes de
financiación "con el mismo ahínco que se sigue el financiamiento del
terrorismo internacional".