Opinión

Facebook y los datos personales

El Deber Hace 3/29/2018 8:00:00 AM

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El escándalo desatado por la filtración de datos de más de 50 millones de electores estadounidenses a través de Facebook ha disparado el debate mundial sobre los alcances del poder que han adquirido las grandes compañías tecnológicas en la globalización. La empresa británica Cambridge Analytica manipuló de forma irregular y sin consentimiento la información personal de millones de usuarios de la red social con fines políticos. Concretamente, utilizó los perfiles sicológicos de los internautas para favorecer a la campaña de Donald Trump durante las elecciones presidenciales de 2016.

De forma alarmante, el caso muestra que las grandes empresas de la información, como Facebook, que tienen en sus manos los datos de miles de millones de personas pueden afectar los procesos electorales con gravísimos efectos sobre el sistema democrático. La recolección de datos de los usuarios de redes sociales se ha transformado en la nueva conquista del nuevo mundo. Allí radican potenciales consumidores y eventuales electores a escala global. 

Son claros e inobjetables sus grandes beneficios. Hoy no podríamos concebir la vida sin las redes sociales. Por su capacidad de comunicación entre los seres humanos, por el infinito intercambio de información y por su potencial para expandir la libertad de expresión en el mundo, las plataformas web han transformado nuestra vida hasta límites inimaginables, lo que ha generado una verdadera revolución cultural.

Sin embargo, la prestación de esos servicios a cientos de millones de personas le ha otorgado un poder inconmensurable que no tuvieron antes, ni los Estados, ni los grandes dictadores.

Solo Facebook cuenta con 2.000 millones de usuarios, más que la población de China. Un número similar ostenta Google. WhatsApp registra 900 millones de usuarios activos. La posibilidad de acceder a más de mil millones de personas conlleva un poder sideral nunca visto antes en la historia de la humanidad. ¿Quién controla este inmenso poder? ¿Qué capacidad real tienen los Estados para imponer límites a las compañías de la información en internet?

Los propios usuarios de las redes sociales tenemos una responsabilidad en este complejo proceso. La mayor parte de la gente se expone excesivamente en las redes sociales a través de fotografías, videos y datos personales que caen en manos de las compañías comerciales, pero también de organizaciones delictivas que lucran y cometen abusos a través de Internet.

¿Qué capacidad tendremos como sociedad para controlar estos nuevos poderes? es una pregunta que todavía estamos lejos de responder. Hoy las consecuencias para los individuos, los Estados y los sistemas de Gobierno nos están señalando que debemos hacer algo urgente. Desde la educación de los niños y los jóvenes hasta la acción crítica en la propia Internet, de forma tal que las redes sociales y las grandes empresas tecnológicas generen un beneficio para la vida de las personas y no un perjuicio.