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Ya se sabía que su superficie helada podía encerrar enormes cantidades de agua caliente, sin embargo, se ha verificado que Encélado, la fría luna de Saturno, reúne los requisitos básicos para la vida tal y como la conocemos. Lo afirman científicos que identificaron moléculas orgánicas ricas en carbono que salen despedidas al espacio a través de grietas en el hielo, señala un estudio publicado por la revista Nature.

“Somos cautos, pero es emocionante considerar que todo indica que la síntesis biológica de moléculas orgánicas es posible en Encélado”, explicó uno de los coautores del artículo, Christopher Glein. La búsqueda de posibilidades de vida fuera de la Tierra se ha centrado en nuestros vecinos del Sistema Solar y los científicos ven como principales candidatos a Europa, una de la lunas de Júpiter, y Encélado, que orbita Saturno.

Científicos del Instituto de Investigación del Suroeste (SwRI) creen que las reacciones químicas entre el núcleo rocoso de Encélado y el agua templada del océano que hay en su subsuelo están vinculadas a la existencia de esas moléculas complejas.

De lo simple a lo complejo

“Habíamos identificado moléculas orgánicas simples, como átomos de carbono, pero incluso eso era enigmático”, dijo Glein, especializado en oceanografía química extraterrestre del SwRI. Ahora, han sido localizadas moléculas con masas superiores a 200 unidades de masa atómica, diez veces más pesadas que el metano.

Con estas moléculas orgánicas complejas, Encélado es el único cuerpo aparte de la Tierra que “satisface simultáneamente todos los requisitos básicos para la vida como la conocemos”, explicó Glein.

¿Cómo lo hicieron?

La sonda Cassini se desintegró en 2017 en la atmósfera de Saturno, tras 20 años recopilando datos de ese planeta y sus lunas, y durante su vuelo registró una columna (pluma) de materia que emergía del subsuelo de Encélado. Los astrónomos usaron los instrumentos a bordo de Cassini para medir esa pluma y el anillo E de Saturno, formado por todo el hielo que escapa de Encélado.  Cassini sobrevoló la luna en 2015, y detectó hidrógeno molecular que, según los expertos se forma por la interacción entre el agua y las rocas a altas temperaturas que son parte del núcleo todavía caliente de la quinta luna más grande de Saturno.

A falta de luz solar en las profundidades oceánicas, el hidrogeno provee la energía química para “los microbios que viven en los océanos de la Tierra cerca de las bocas de volcanes submarinos”, explicó el investigador Hunter Waite, del SwRI. 

Agregó que “una vez identificada la fuente potencial de alimento para los microbios, la siguiente pregunta que debemos hacernos es: ¿Cuál es la naturaleza de los compuestos orgánicos complejos en el océano? Este estudio avanza en la respuesta”.
Incluso después de su misión, Cassini “nos sigue dando datos de Encélado para avanzar en el campo de la astrobiología en un mundo oceánico”, agregó Glein.

Según Glein, “una futura sonda espacial podría volar a través de una columna de Encélado y analizar esas moléculas complejas con un espectrómetro de masas de alta resolución para analizarlas.

Datos

Joven. Con una edad estimada en 100 millones de años, esta luna de 500 km de diámetro y una masa que equivale al 0,1% de la luna terrestre, gira en torno a Saturno cada 1,4 días.
 
Móvil. El polo sur de Encélado está en movimiento constante. El hielo se expande y contrae, lo que abre brietas en la supeficie.

Calor. Aún se desconoce cuál puede ser la fuente de calor en el núcleo de Encélado, posiblemente procede de roca incandescente.

Complejo. Las columnas de vapor que despide la luna están compuestas por vapor de agua, dióxido de carbono, moóxido de carbono, sales, silicio y otros gases.

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