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No son más de unos 200 metros los que separan al vertedero municipal de Porongo del cauce del río Piraí, a tres kilómetros del centro porongueño y a escasos 15 kilómetros de la capital departamental. La contaminación es un hecho, dice el agrónomo ambientalista Fernando Vargas que coincide con la opinión de los vecinos que han hecho la denuncia, a la espera de que se den algunas soluciones que eviten un desastre ambiental con secuelas en la salud de los habitantes del municipio y de la capital cruceña.

Los vecinos de Porongo, que atraviesa por un conflicto de ingobernabilidad municipal, no tienen a quién quejarse. Robin Morón, un dirigente del Control Social, expresó que el problema de la basura no es de ahora, “pero lamentablemente nadie ha hecho nada no obstante la advertencia que hicieron hace tiempo técnicos ambientalistas y expertos en esta clase de depósitos de desperdicios, alertados por la cercanía de este a la corriente del afluente”.

Para el agrónomo Fernando Vargas, la cercanía del basurero al río, ya contiene una alta peligrosidad, peor aún cuando la basura no es sometida a ninguna clase de tratamiento, cuando no es enterrada y cuando está a la intemperie.

“De ninguna manera es recomendable un basurero cerca a un río por la misma naturaleza cambiante del cauce, por las lluvias y el escurrimiento de las aguas negras a la corriente”, sostuvo el ambientalista, que admitió no conocer la ubicación del depósito que él califica como un simple botadero de basura, pero que por su ubicación, debe ser objeto de preocupación no solo de los vecinos y autoridades del municipio porongueño, sino de los de Santa Cruz de la Sierra.

Otros pobladores de Porongo, que pidieron no anotar sus nombres por cuestiones de lazos familiares o afinidades políticas con quienes puedan sentirse afectados por la denuncia, expresaron que los olores nauseabundos son frecuentes en la zona y que muchas veces es imposible acudir a ‘refrescarse’ al Piraí por la proliferación de moscas.
“Suplicamos a nuestras autoridades que hagan algo para evitar males mayores”, dijeron. Condominios

El dirigente vecinal Robin Morón denunció que en la anterior gestión municipal se quejó porque la Alcaldía paga el servicio de recojo de basura de los condominios y no de la población del área urbana y que se le respondió que “ellos pagaban”. “El trato debe ser parejo porque todos tributamos”, dijo