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El elixir que da vida al tradicional singani Rujero, producido en el país desde hace más de tres décadas, emerge desde viñedos ubicados a 1.750  msnm en Tarija. Desde allí se lucen hoy exuberantes uvas moscatel de Alejandría y se augura una fructífera cosecha y una mayor producción de ese emblemático destilado. Con esa optimista proyección Bodegas y Viñedos La Concepción está impulsando ambiciosos planes e inversiones para fortalecer la presencia de su singani dentro y fuera del país. 

Así lo hicieron conocer ejecutivos de la industria durante una visita que organizaron a sus instalaciones. La ocasión fue oportuna para anunciar el lanzamiento de la nueva imagen del singani Rujero (Colección Privada) además del fortalecimiento de sus exportaciones a Estados Unidos. 
Esa apuesta se enmarca en un plan económico ambicioso que promueve el grupo boliviano IKM (accionista mayoritario de esa empresa tarijeña) y que desde 2016 hasta el presente año prevé inversiones de alrededor de $us 4 millones en varias innovaciones,  explicó el gerente general de La Concepción, Ramiro Magariños. 

Esos recursos están destinados a la ampliación de sus viñedos (han aumentando 13 nuevas hectáreas para el cultivo de uva Moscatel de Alejandría) y a la adquisición de equipos de última tecnología (nuevos tanques, filtros, prensa, equipos de frío, entre otros). 
Con todo ello pretenden duplicar la producción de su bodega. Actualmente producen 350 mil botellas al año.  La planta tiene capacidad para producir unas 700 mil botellas al año. 

Bodegas y Viñedos La Concepción se encuentra en una zona estratégica favorecida por la prodigiosa naturaleza, llegando a tener incluso un mirador desde donde se tiene una vista impresionante de sus tres haciendas con viñedos: La Compañía, La Banda y La Loma. De las 105 hectáreas que posee, 15 albergan viñedos con la variedad  moscatel de Alejandría con la que se elabora el singani Rujero y otras 35 hectáreas son destinadas al cultivo de uvas de otras variedades para vinos. 

“El singani es una bebida tradicional por excelencia de la familia boliviana. Estamos poniendo todo nuestro esfuerzo y pasión para entregarle al consumidor un producto  de alta calidad, de ahí que seguiremos haciendo más inversiones”, enfatizó Magariños. 
Un tema que preocupa a la industria nacional es el persistente contrabando de bebidas alcohólicas.